MERCADOS.— Las acciones en Asia cayeron de forma generalizada este jueves mientras los precios del petróleo se disparaban un 9% y superaban los u$s 100 por barril tras reportes de más barcos atacados en aguas del Golfo y el cierre de terminales petroleras, un salto que podría reavivar rápidamente la inflación y empujar al alza los costos globales de financiamiento.
Los inversores encontraron poco alivio en el plan de la Agencia Internacional de Energía (IEA) de liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas, la mayor medida de este tipo en su historia. Como parte de ese plan, Estados Unidos anunció que liberará 172 millones de barriles a partir de la próxima semana.
Los futuros del Brent subieron 9,2% hasta u$s 100,37 por barril, ampliando un avance de más del 4% registrado durante la noche. Los futuros del crudo estadounidense escalaron 8,1% hasta u$s 94,26 por barril.
Las acciones retrocedieron, con el índice MSCI más amplio de Asia-Pacífico excluyendo Japón cayendo 1,5%, mientras que el Nikkei bajó 1,4%.
Las acciones líderes de China retrocedieron 0,6% y el índice Hang Seng de Hong Kong cayó 1,2%.
Los futuros del S&P 500 y del Nasdaq descendieron 0,9%. Los futuros del EURO STOXX 50 bajaron 0,8% y los del DAX perdieron 1%.
Dos petroleros en aguas de Irak fueron alcanzados por embarcaciones iraníes cargadas con explosivos, según informaron funcionarios de seguridad iraquíes en las primeras horas del jueves. Un funcionario iraquí también dijo a medios estatales que los puertos petroleros del país “han detenido completamente sus operaciones”.
Bloomberg informó además que Omán evacuó todos los buques de su principal terminal de exportación de petróleo en Mina Al Fahal como medida preventiva.
“El mercado sigue muy preocupado por lo que está ocurriendo en el Estrecho de Ormuz, y básicamente la información que recibimos en las últimas 24 horas no es alentadora”, dijo Rodrigo Catril, estratega senior de divisas en NAB.
“Esto refuerza la idea de que debemos preocuparnos por la situación y que el riesgo es que los precios del petróleo sigan subiendo desde aquí, en lugar de bajar”.
Irán había intensificado previamente los ataques contra buques mercantes en el Estrecho de Ormuz, elevando a al menos 16 el número de barcos atacados en la región desde que comenzaron los combates. Teherán advirtió al mundo que se prepare para un petróleo a u$s 200 por barril.
Sumando más incertidumbre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el miércoles que la guerra contra Irán ha sido ganada, aunque aseguró que continuará en el conflicto hasta “terminar el trabajo”.
Riesgos de inflación
Datos de Estados Unidos mostraron que el índice de precios al consumidor (IPC) subió 0,3% en febrero, en línea con las previsiones y por encima del aumento de 0,2% de enero. Sin embargo, el informe no fue considerado particularmente relevante dado que la guerra con Irán ya comenzó a alimentar presiones inflacionarias.
En los mercados de bonos, el riesgo de una inflación más alta superó la búsqueda de refugio y empujó los rendimientos al alza a nivel global. La tasa de los bonos del Tesoro a 10 años subió 3 puntos básicos hasta 4,2374%, tras haber avanzado 7 puntos básicos durante la noche.
Los futuros de la tasa de los fondos federales extendieron sus caídas, ya que los inversores temen que una inflación más elevada complique los planes de la Reserva Federal para relajar la política monetaria. El mercado apuesta ahora a apenas un recorte adicional de tasas por parte de la Fed este año.
El riesgo de inflación impulsada por la energía llevó también a los mercados a especular con que el próximo movimiento del Banco Central Europeo podría ser una suba de tasas, posiblemente tan pronto como en junio.
Los inversores nerviosos buscaron la liquidez del dólar mientras evitaban monedas de países importadores netos de energía, como Japón y gran parte de Europa.
El euro cayó 0,2% hasta u$s 1,1539, tras cerrar en su nivel más débil desde noviembre del año pasado. El dólar subió 0,1% frente al yen hasta 159,12, el nivel más alto desde enero.
El dólar australiano, sensible al riesgo, retrocedió 0,4% hasta u$s 0,7122, luego de haber alcanzado el miércoles un máximo de más de tres años de u$s 0,7188 ante las apuestas de que su banco central podría subir tasas en el corto plazo.

