WASHINGTON.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las Fuerzas Armadas estadounidenses emplearon un arma secreta durante una operación militar en Venezuela el pasado 3 de enero, lo que habría dejado fuera de servicio los sistemas de defensa del país cuando helicópteros descendieron sobre Caracas.
En una entrevista con el New York Post, Trump aseguró que el dispositivo —al que llamó “Discombobulator”— fue determinante para el desarrollo de la operación, aunque dijo no estar autorizado a brindar detalles técnicos sobre su funcionamiento. Según su relato, el arma provocó fallas generalizadas en los equipos militares venezolanos en el momento del despliegue aéreo.
“El ‘Discombobulator’ (desorientador). No se me permite hablar de ello”, declaró Trump. Añadió que las fuerzas venezolanas contaban con armamento de origen ruso y chino, pero que no lograron activarlo. “Presionaron botones y nada funcionó”, sostuvo, al describir los efectos que atribuye al dispositivo.
El tema surgió a partir de preguntas sobre informaciones recientes relacionadas con la compra de un arma de energía pulsada durante la administración de Joe Biden (2021–2025), que algunos especialistas vincularon con el denominado síndrome de La Habana. Ese síndrome se asocia a síntomas como mareos, náuseas, cefaleas y problemas auditivos, detectados por primera vez entre diplomáticos estadounidenses en Cuba en 2016 y 2017, y luego en China en 2018.
Con el tiempo, medios estadounidenses reportaron casos similares en Viena, distintos países de África, Tayikistán y Rusia. El entonces director de la CIA, William Burns, indicó que cientos de personas podrían haberse visto afectadas. No obstante, en 2023 la comunidad de inteligencia de Estados Unidos publicó una evaluación en la que concluyó que los episodios registrados no estaban vinculados a la acción de adversarios extranjeros.
Las declaraciones de Trump reavivan el debate sobre el uso de tecnologías militares no convencionales y su posible relación con teorías en torno al síndrome de La Habana, un asunto que sigue generando controversia tanto en el ámbito de la seguridad como en el de la inteligencia estadounidense.

