BRUSELAS.— La Unión Europea avanzó este lunes en la profundización de su relación estratégica con México tras aprobar la firma del nuevo acuerdo comercial bilateral y del renovado marco de asociación política, económica y de cooperación. La decisión marca un paso clave en la modernización de una relación que se mantenía bajo un esquema vigente desde el año 2000.
El movimiento llega a pocos días de la primera cumbre entre la Unión Europea y México en más de una década, prevista para el próximo 22 de mayo en Ciudad de México, donde participarán la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, el presidente del Consejo Europeo António Costa y la titular de la Comisión Europea Ursula von der Leyen.
Con este paso, Bruselas busca fortalecer su presencia económica y política en América Latina en un contexto global marcado por tensiones comerciales, relocalización de cadenas de suministro y competencia por materias primas estratégicas.
Los Veintisiete aprobaron tanto el Acuerdo Comercial Provisional con México como el nuevo Acuerdo de Asociación Estratégica Política, Económica y de Cooperación. Aunque el pacto comercial podrá entrar en vigor de forma provisional una vez firmado por ambas partes, su ratificación definitiva todavía requerirá el aval del Parlamento Europeo y de los 27 Estados miembros.
El nuevo acuerdo apunta a reducir la mayoría de los aranceles aduaneros que aún permanecían vigentes entre ambas economías y ampliar el acceso europeo al mercado mexicano en áreas como contratación pública, servicios e inversiones.
Bruselas estima que el pacto beneficiará especialmente a más de 45.000 empresas europeas exportadoras, en su mayoría pequeñas y medianas compañías. Entre los sectores que aparecen como principales ganadores figuran el agroalimentario, la maquinaria industrial, los productos farmacéuticos y los equipos de transporte.
Además de la apertura comercial, el acuerdo incorpora capítulos vinculados a comercio digital, propiedad intelectual, competencia, cooperación aduanera y contratación pública. También incluye un apartado específico sobre materias primas críticas, un tema que se volvió estratégico para Europa en medio de la transición energética y la competencia global por minerales esenciales.
Otro de los puntos centrales del pacto es la protección de cientos de indicaciones geográficas europeas, con el objetivo de preservar en el mercado mexicano productos regionales de alimentación y bebidas asociados a determinadas zonas de origen.
El nuevo marco de asociación también amplía la cooperación política entre ambas partes en áreas como seguridad, justicia, transformación digital, cambio climático, desarrollo sostenible y Derechos Humanos.
Según el esquema acordado, la Unión Europea y México mantendrán diálogos periódicos de alto nivel sobre lucha contra la corrupción, seguridad y protección de derechos fundamentales.
El acuerdo incorpora además compromisos vinculantes en materia laboral, ambiental y climática a través de un capítulo específico sobre comercio y desarrollo sostenible, junto con mecanismos de participación de la sociedad civil.
Con esta actualización del vínculo bilateral, la Unión Europea busca consolidar a México como uno de sus principales socios estratégicos en América Latina, tanto desde el punto de vista comercial como geopolítico.

