WASHINGTON.- Las denuncias de publicaciones llenas de odio y violencia en Facebook comenzaron a llegar la noche del 28 de mayo de 2020, poco después de que el entonces presidente Donald Trump dijese en las redes que cualquier persona que participe en saqueos en Minneapolis sería baleada.
Apenas habían pasado tres días desde que el policía, hoy condenado, Dereck Chauvin había asfixiado hasta la muerte a George Floyd. Un video de un transeúnte fue visto millones de veces en las redes sociales y estallaron las protestas en Minnesota.
Las publicaciones de odio y violencia se multiplicaron “rápidamente” cuando Trump hizo sus comentarios, según un análisis hecho por Facebook, interno, acerca de los post del exmandatario en internet.
“Estos hampones están deshonrando la memoria de George Floyd y no permitiré que esto suceda”, declaró el presidente el 28 de mayo en sus cuentas de Twitter y Facebook. “Cualquier problema, tomaremos el control, pero cuando empiecen los saqueos, empezarán las balas”.
En consecuencia, las cuentas del expresidente terminaron suspendidas.
Documentos filtrados de Facebook ofrecen una idea de cómo las publicaciones de Trump en redes sociales aumentaron el malestar y las divisiones en el país.
Los sistemas automatizados creados por Facebook para pillar publicaciones que violan las normas indicaron con certeza del 90% que el mensaje de Trump violó las reglas relacionadas con incitación a la violencia.
Sin embargo, el gigante de las redes sociales no tomó ninguna medida contra esa publicación de Trump.

