CARACAS.— Un estrecho colaborador del derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro compareció por primera vez ante un tribunal federal de Miami luego de haber sido enviado a Estados Unidos durante el fin de semana para enfrentar cargos por lavado de dinero.
Alex Saab, un empresario colombiano que se convirtió en uno de los operadores financieros más influyentes de Venezuela, se presentó el lunes ante un juez estadounidense esposado y vestido con uniforme caqui de prisión, manteniendo todavía su característica cola de caballo.
“Es correcto, señoría”, respondió Saab en español al magistrado federal Marty Fulgueira Elfenbein, luego de que la jueza le preguntara si comprendía los cargos en su contra.
La deportación de Saab, concretada el 16 de mayo, y su posterior comparecencia judicial representan el episodio de cooperación legal más importante entre el Departamento de Justicia de EE.UU. y la administración de la presidenta interina venezolana Delcy Rodríguez desde la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses en enero.
Saab había permanecido detenido desde principios de febrero en la prisión de El Helicoide, en Caracas, mientras autoridades venezolanas y estadounidenses negociaban mecanismos para trasladarlo a territorio norteamericano. Al anunciar su envío a EE.UU., el gobierno venezolano enfatizó que Saab no era ciudadano venezolano.
“Es un ciudadano de origen colombiano que ejerció funciones oficiales en Venezuela y los asuntos vinculados a su situación corresponden a Estados Unidos y al propio Alex Saab”, afirmó Rodríguez en la televisión estatal. Según dijo, la deportación estuvo “justificada por razones de interés nacional”.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, sostuvo además que Saab mantenía “una identificación ilegal” desde 2004, motivo que impulsó la decisión de deportarlo.
La fiscalía federal del Distrito Sur de Florida acusa a Saab de haber utilizado un programa alimentario estatal para enriquecerse personalmente.
“Esta acusación sostiene que un programa humanitario de alimentos destinado a ayudar a venezolanos vulnerables fue manipulado para un enriquecimiento personal masivo”, afirmó el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones.
Saab fue acusado de lavado de dinero junto a otras personas cuyos nombres permanecen bajo reserva judicial. Según los fiscales estadounidenses, los implicados “planearon y ejecutaron un elaborado esquema” para beneficiarse mediante el abuso del programa estatal de distribución subsidiada de alimentos conocido como CLAP.
“Los conspiradores pagaron sobornos a funcionarios públicos venezolanos y recibieron lucrativos contratos CLAP del gobierno venezolano para importar alimentos bajo falsas pretensiones, incluyendo operaciones desde Colombia y México”, señalaron los fiscales. Según la acusación, Saab y sus socios utilizaron empresas ficticias, documentos falsificados y sobornos para desviar cientos de millones de dólares de esos contratos.
La jueza Elfenbein fijó la audiencia formal de imputación para el próximo 24 de junio. Saab será representado por el abogado de Miami Neil Schuster.
Se trata del segundo viaje de Saab a Estados Unidos para enfrentar cargos de lavado de dinero. En 2021 había sido extraditado desde Cabo Verde luego de ser acusado en Miami de lavar cientos de millones de dólares a través de un esquema de sobornos vinculado a contratos del gobierno venezolano. Saab negó esas acusaciones mediante sus abogados.
En diciembre de 2023 fue liberado como parte de un intercambio de prisioneros negociado por la administración del entonces presidente estadounidense Joe Biden, acuerdo que permitió la liberación de 10 estadounidenses detenidos en Venezuela. Ese intercambio se produjo luego de un entendimiento político mediante el cual Maduro se comprometía a avanzar hacia elecciones presidenciales consideradas justas en ese momento.

