BERLÍN.— La economía del sector privado en Alemania regresó al crecimiento en junio, impulsada por el mejor desempeño de la industria manufacturera desde 2022, lo que sugiere que las perspectivas del sector podrían estar comenzando a mejorar.
El Índice Compuesto de Gerentes de Compras (PMI, por sus siglas en inglés) elaborado por S&P Global para la mayor economía de Europa subió a 50,4 en junio, desde 48,5 en mayo.
La lectura superó las expectativas de los analistas encuestados por Bloomberg, que preveían que se mantuviera por debajo del umbral de 50 que separa la expansión de la contracción.
El sector manufacturero se acercó al final de una recesión de casi tres años, con el indicador alcanzando los 49 puntos, su nivel más alto desde agosto de 2022. Por su parte, los servicios también se estabilizaron tras una fuerte caída en mayo, lo que refuerza las expectativas de que el país podría estar dejando atrás la estancada recuperación, a pesar de los aranceles estadounidenses y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
La encuesta fue realizada entre el 12 y el 19 de junio, antes de los ataques de Estados Unidos contra Irán el pasado fin de semana. Las cifras definitivas para el mes se publicarán en la primera semana de julio.
“Existe una probabilidad razonable de que Alemania logre finalmente romper con el patrón frustrante de crecimiento intermitente que ha dominado los últimos dos años”, sostuvo Cyrus de la Rubia, economista jefe del banco Hamburg Commercial Bank, quien agregó que la industria manufacturera “podría estar finalmente dando un giro”.
Otros indicadores también apuntan a una mejora en la economía alemana, en parte por la perspectiva de un aumento significativo del gasto público bajo el nuevo gobierno en Berlín. La confianza de los inversores repuntó en junio, y se espera una ligera mejora en el índice empresarial Ifo, que se conocerá el martes.
El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, afirmó recientemente que la economía podría crecer modestamente este año, tras un sólido primer trimestre que se vio beneficiado por una anticipación de la demanda para evitar los nuevos aranceles estadounidenses.
En contraste, los datos de Francia mostraron un desempeño más débil. El PMI compuesto cayó a 48,5 en junio desde 49,3, afectado principalmente por el deterioro en el sector manufacturero, aunque los servicios también continuaron contrayéndose. “Es un pequeño retroceso”, señaló Jonas Feldhusen, economista del Hamburg Commercial Bank. “La pregunta es si esta caída en la producción manufacturera es solo un bache temporal o el fin de la tendencia alcista”.
El Banco de Francia recortó recientemente sus previsiones de crecimiento para la segunda economía de la eurozona, afectada por las interrupciones comerciales impulsadas por el presidente Donald Trump. Según S&P Global, las empresas francesas reportaron una caída continua en los pedidos de exportación hacia el cierre del segundo trimestre.
Los datos de los PMI son especialmente relevantes para los mercados por su carácter anticipado, ya que ofrecen señales tempranas sobre cambios de tendencia en la actividad económica. Aunque no se traducen directamente en cifras trimestrales de PIB, son una medida clave sobre la amplitud del crecimiento o la contracción en distintos sectores.
Más temprano el lunes, los PMI publicados para Japón, India y Australia mostraron una expansión continua. Se espera que las cifras de la eurozona, Reino Unido y Estados Unidos también se mantengan por encima del umbral de 50.

