RIAD.— Arabia Saudita elevó el precio de su petróleo para Asia a un nivel récord en términos de prima, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente y el virtual cierre del estrecho de Ormuz, que está sacudiendo al mercado energético global.
La petrolera estatal Saudi Aramco aumentó el precio de su principal variedad, el crudo Arab Light, para ventas el próximo mes a una prima de u$s 19,50 sobre los benchmarks regionales para refinadores asiáticos, según una lista de precios a la que accedió Bloomberg. Aun así, el ajuste fue aproximadamente la mitad de lo que anticipaban los analistas, en un contexto de alta volatilidad en los precios de referencia de Medio Oriente.
Los benchmarks de Dubái y Omán —utilizados por Arabia Saudita para fijar sus precios— se volvieron cada vez más erráticos en el último mes, a medida que la guerra generó escasez de barriles utilizados para la formación de precios en la región. Ante esto, refinadores asiáticos incluso evaluaron alternativas, como migrar hacia el Brent como referencia global.
El conflicto, que ya entra en su sexta semana, también alteró los flujos comerciales de crudo. Con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado, millones de barriles de petróleo de Arabia Saudita y otros grandes productores del Golfo no pueden seguir su ruta habitual. En respuesta, Riad redirigió la mayor parte de sus exportaciones hacia el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, ubicado a unos 1.200 kilómetros de Ras Tanura, su terminal habitual en el Golfo.
Sin embargo, la estructura de precios de Aramco sigue basada en cargas desde Ras Tanura, lo que agrega complejidad para los compradores a la hora de definir costos y logística. La compañía pidió a sus clientes que especifiquen por separado cuánto petróleo desean recibir desde cada puerto, y aclaró que solo ofrecerá crudo Arab Light desde Yanbu.
El impacto en los precios es contundente. El Brent acumula una suba superior al 50% desde el inicio del conflicto. En ese contexto, Aramco incrementó el precio del Arab Light en u$s 17 por barril para mayo, el mayor salto registrado. También ajustó al alza el resto de sus variedades para Asia, incluso aquellas que actualmente no pueden ser exportadas por el cierre de Ormuz. Los envíos hacia Estados Unidos y Europa también se encarecieron hasta niveles récord.
Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos son los únicos productores del Golfo con rutas alternativas de exportación que evitan el estrecho de Ormuz. En el caso saudí, Aramco ya está operando al máximo la capacidad de su oleoducto hacia el mar Rojo, con un flujo de hasta 7 millones de barriles diarios, desde donde exporta cerca de 5 millones por día, equivalentes al 70% de sus envíos previos a la guerra.
En paralelo, la compañía redujo la producción de sus variedades Medium y Heavy para priorizar la comercialización de crudo Light y Extra Light desde Yanbu, según explicó su CEO, Amin Nasser.
El mensaje es claro: con Ormuz fuera de juego, el mercado petrolero entra en una nueva fase de estrés, donde la logística y la geopolítica pesan tanto como la oferta.

