BUENOS AIRES.- Otra de las víctimas del grupo liderado por Hayden Davis, principal investigado la causa $LIBRA y que salpica al presidente argentino Javier Milei, sería el ingeniero Leandro Aranda, un profesional fuertemente vinculado al sector energético y que suele ser hombre de consulta de la poderosa Fundación Minera Argentina en todo lo referente a la atracción de inversiones del sector minero argentino, especialmente en todas aquellas operaciones relacionadas con la producción de litio. Este último punto habría sido la razón por la que el grupo Hayden consiguió contactarlo luego de varios intentos.
Aranda, entendiendo que el grupo americano tenía la intención de asociarse con empresas con activos mineros o petroleros tangibles, organizó una serie de reuniones con empresarios del sector para analizar el interés en la propuesta de Hayden y su grupo, que pretendían emitir un token respaldado en activos energéticos.
Luego de que la propuesta fuera desestimada por el equipo jurídico de la Fundación Minera Argentina, Aranda dio por finalizada su vinculación con el grupo americano. Grupo que, de todas maneras, continuó su camino por nuevos interlocutores hasta conseguir presentar la propuesta de $Libra al mismísimo presidente de la Nación, Javier Milei.
Fuentes consultadas por este medio ante organismos norteamericanos manifestaron off the record que tanto Aranda como otros empresarios que fueron abordados por el grupo Hayden no serían parte de la investigación en curso llevada adelante por el Department of Homeland Security, como así tampoco de las demás agencias federales que forman parte de la investigación en los Estados Unidos.
No obstante, sí, podría, de ser necesario, que se los convoque a título exclusivamente testimonial para ayudar a desentrañar el esquema del denominado LybraGate. Situación esta última que, teniendo en cuenta que dichos empresarios son concebidos como víctimas secundarias del hecho, hasta podrían sumarse a la querella llevada adelante en Nueva York por la acción colectiva presentada hace una semana, y que involucra directamente a la hermana del presidente argentino.
Dado que, al ser vinculados, los ejecutivos del sector energético estarían en condiciones de exigir un resarcimiento económico producto de la afectación de sus nombres y reputaciones, dañadas en cierto modo por ser aludidos en el escándalo en diferentes medios de comunicación.
En los últimos avances del escándalo cripto que alcanza al inquilino de la Casa Rosada, el periodista argentino Hugo Alconada Mon, en el diario local La Nación, publicó nuevas fotos y videos todavía desconocidos por la opinión pública del cerebro de la operación, Davis, en la Argentina.

Según consigna la investigación del prestigioso periodista argentino, tres meses antes del lanzamiento y posterior colapso de la criptomoneda $LIBRA, el empresario estadounidense Davis realizó una gira por cuatro provincias argentinas como parte de una comitiva que evaluaba oportunidades de inversión en los sectores energético y minero, tal como pudo confirmar este medio.
Según sus propias declaraciones, su objetivo era desarrollar un “banco de criptomonedas” en el país en asociación con Milei.
Durante su paso por Argentina, Davis presentó un ambicioso plan que incluía la creación de un “proyecto de blockchain” desde oficinas que evaluó en alquiler en los barrios porteños de Belgrano y Palermo. Allí aseguraba que impulsaría la “tokenización de la Argentina” mediante una “canasta de monedas” compuesta por pesos, dólares y criptomonedas, con el fin de facilitar la llegada de capitales extranjeros.
La gira del CEO de Kelsier Ventures lo llevó por Buenos Aires, Neuquén —donde visitó Vaca Muerta—, Tierra del Fuego, Salta y también Paraguay, entre el 13 y el 21 de noviembre.
Luego de su paso por el interior del país, regresó a Buenos Aires y fue autorizado a ingresar a la Casa Rosada el 21 de noviembre, junto a los estadounidenses Glenn Brooks Heard —a quien llamaba “tío”— y Mauricio Novelli, otro de los implicados en el escándalo. «La autorización fue otorgada por Karina Milei, secretaria general de la Presidencia«, señala Alconada Mon.
El itinerario y las actividades de la comitiva se reconstruyen a partir de testimonios de empresarios, funcionarios y lobistas que interactuaron con Davis, registros oficiales de ingresos a la Casa de Gobierno y material audiovisual —fotos y videos— al que accedió LA NACION.
Las imágenes muestran a Davis, Heard, el egipcio nacionalizado estadounidense Ahmed Faisal Hassan, el español Arturo Osete Herraiz (intérprete y asistente del grupo), y los hermanos argentinos Leandro y Marcelo Aranda, en distintas etapas del recorrido e incluso a bordo del jet privado Hawker 800XP que alquilaron por 400.000 dólares, según fuentes cercanas al grupo.

La actividad comenzó el miércoles 12 de noviembre, cuando Davis se alojó en el hotel Casa Lucía, sobre la calle Arroyo. Allí él y Heard mantuvieron reuniones con empresarios locales. Mientras Heard mostraba interés en invertir en petróleo y gasoil, presumía de sus vínculos con Donald Trump. Por su parte, Davis aseguraba que se reuniría con Milei en los días siguientes.
El jueves 14 partieron desde el aeropuerto de San Fernando hacia Vaca Muerta. Gracias a los contactos de Leandro Aranda —con experiencia en firmas como Central Puerto, Boetto y Buttigliengo SA y Contreras Hermanos—, la comitiva pudo acceder a reuniones clave. Allí, mientras Heard continuaba explorando el negocio petrolero, Davis mostró interés en iniciativas que combinaran minería de criptomonedas con producción energética. Esa misma tarde volaron a Tierra del Fuego.
Uno de los videos obtenidos por LA NACION muestra a Heard, Osete Herraiz y Davis —quien conversaba sobre su hermano Hudson, futbolista del Girona— durante el aterrizaje del jet en Ushuaia. En la capital fueguina, la comitiva mantuvo reuniones con autoridades provinciales, repitiendo su agenda dual de interés: energía y criptomonedas. “Davis llegó a la Argentina con un plan ambicioso de blockchain. $LIBRA era solo una parte. También pensaba en incorporar contenidos cripto a las universidades”, reveló un allegado.
El sábado 16 viajaron a Salta, donde ampliaron su interés a la minería, en particular el litio. Allí se reunieron con Alberto Castillo, titular de REMSA SA (Recursos Energéticos y Mineros de Salta), quien relató que mantuvieron un encuentro en el Sheraton local. “Mostraron interés en proyectos avanzados de litio, cobre y energía solar. Me parecieron serios, pero nunca volvieron a contactarse”, explicó.
Durante el almuerzo posterior, en el que participaron Davis, Heard, los hermanos Aranda, Osete Herraiz, Hassan y el exsecretario de Planificación salteño Jorge López Mirau, Davis se mostró desinteresado en la conversación y absorto en su teléfono. Ni él ni su “tío” pagaron la cuenta, que quedó a cargo de los anfitriones locales.
La siguiente parada fue Paraguay, donde los Aranda habían desarrollado un proyecto en 2022. Si bien no trascendieron detalles de las actividades allí, fuentes de la comitiva indicaron que Heard se interesó por posibles negocios vinculados a la represa hidroeléctrica Itaipú.
De regreso a Buenos Aires, la comitiva se alojó en el hotel Four Seasons. Allí, Davis redactó un borrador de “acuerdo de asociación” con los organizadores del evento Tech Forum, Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, y con Sergio Morales, socio de Terrones y exasesor de la Presidencia, luego vinculado a la Comisión Nacional de Valores (CNV) en temas de blockchain.
Ese borrador lleva fecha del 20 de noviembre. Al día siguiente, Davis, Heard y Novelli ingresaron a la Casa Rosada a las 14:30, con autorización de Karina Milei. Si bien su reunión no aparece en el Registro de Audiencias, su entrada consta en los registros de acceso obtenidos por LA NACION a través de un pedido de acceso a la información pública.
Esa misma noche, celebraron en el Four Seasons. Cuando se les preguntó por qué, respondieron sin rodeos: afirmaron que el presidente Milei les había firmado “todo”. Ese documento nunca fue exhibido públicamente, pero desde entonces, Davis comenzó a jactarse de su influencia en la Argentina.
En mensajes enviados a inversores y expertos en criptomonedas, escribió: “Podemos lograr que Milei tuitee, haga reuniones en persona y lo promocione”. Y añadió: “Yo controlo a ese nigga. Le mando plata a su hermana [por Karina] y él firma lo que yo digo y hace lo que quiero. Una locura”. La expresión, cargada de connotaciones racistas, refleja el tono con el que se jactaba de su supuesto poder sobre el mandatario argentino.

