WASHINGTON.- El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que Washington está dispuesto a volver a intervenir junto con Japón en el mercado cambiario si se producen nuevos movimientos desordenados del yen, al tiempo que pidió ampliar una herramienta de liquidez de la Reserva Federal destinada a bancos centrales extranjeros.
En una publicación en la red social X, Bessent sostuvo que la intervención coordinada realizada el viernes por Estados Unidos y Japón logró frenar la fuerte depreciación de la moneda japonesa, que había alcanzado mínimos de 40 años frente al dólar.
«Apoyamos firmemente las medidas decisivas adoptadas por Japón para corregir la significativa subvaluación del yen», señaló.
Propone ampliar una herramienta clave de la Reserva Federal
El funcionario también pidió fortalecer la Foreign and International Monetary Authorities Repo Facility (FIMA), una línea de liquidez creada por la Reserva Federal durante la pandemia de Covid-19.
Según Bessent, esta facilidad constituye un respaldo fundamental para los bancos centrales extranjeros y debería ampliarse en los próximos meses.
Actualmente, el mecanismo permite que los países que mantienen bonos del Tesoro estadounidense depositados en la Reserva Federal de Nueva York obtengan préstamos en dólares por hasta u$s 60.000 millones durante un plazo máximo de siete días, utilizando esos títulos como garantía.
La herramienta fue diseñada para evitar que los bancos centrales tengan que vender bonos del Tesoro en momentos de tensión financiera, reduciendo así el riesgo de volatilidad en el mercado.
Japón podría evitar vender bonos del Tesoro
La propuesta cobra especial relevancia porque Japón es el mayor tenedor extranjero de deuda estadounidense.
Según datos del Tesoro de EE.UU., al cierre de mayo Tokio mantenía u$s 1,14 billones en bonos del Tesoro, una posición que podría utilizar como garantía para obtener dólares a través de la FIMA en lugar de desprenderse de esos activos.
De esta forma, Japón podría financiar nuevas compras de yenes sin presionar al alza los rendimientos de la deuda estadounidense, que ya aumentaron luego de que la Reserva Federal decidiera mantener sin cambios las tasas de interés la semana pasada.
En total, los bancos centrales extranjeros mantienen cerca de u$s 3 billones depositados en la Reserva Federal de Nueva York, de los cuales aproximadamente u$s 2,65 billones corresponden a bonos del Tesoro.
La Fed debería aprobar cualquier cambio
Cualquier modificación en la capacidad o las condiciones de la FIMA deberá ser aprobada por el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), el órgano encargado de definir la política monetaria estadounidense.
El próximo encuentro ordinario del comité está previsto para mediados de septiembre, aunque el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, podría convocar reuniones extraordinarias si las condiciones financieras así lo requirieran.
Warsh enfrenta una agenda compleja, que incluye la revisión de la estrategia de comunicación del banco central, la administración de su balance, la persistencia de la inflación y las crecientes presiones del presidente Donald Trump para avanzar con recortes de tasas.
Bessent no descarta nuevas intervenciones
El secretario del Tesoro aseguró que Washington mantiene un contacto permanente con el Banco de Japón y el Ministerio de Finanzas japonés.
«Seguimos atentos y en estrecha comunicación con nuestras contrapartes japonesas. No dudaremos en participar en nuevas intervenciones conjuntas si fuera necesario», afirmó.
Respaldo al Gobierno de Takaichi
Bessent también elogió la política económica de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, al considerar que Japón atraviesa una nueva etapa de las denominadas Abenomics.
Según el funcionario, casi quince años de estímulos monetarios y fiscales permitieron construir una base económica más sólida y sostenible.
Las Abenomics, impulsadas por el ex primer ministro Shinzo Abe desde 2012, combinaron expansión monetaria, estímulo fiscal y reformas estructurales con el objetivo de terminar con décadas de deflación y bajo crecimiento en Japón.

