BRASILIA.— El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue proclamado oficialmente candidato del Partido de los Trabajadores (PT) para las elecciones presidenciales de 2026 y buscará convertirse en el primer brasileño elegido cuatro veces por voto directo para la Presidencia.
Durante la convención nacional del PT celebrada en São Paulo, el mandatario de 80 años confirmó que volverá a competir junto al actual vicepresidente, Geraldo Alckmin, con el objetivo de extender su permanencia en el Palacio de Planalto hasta 2031.
Lula apuesta a una amplia coalición de izquierda y centroizquierda
La candidatura estará respaldada por una alianza integrada por siete partidos: PT, PCdoB, PV, PSB, PDT, PSOL y Rede, una de las mayores coaliciones progresistas desde el regreso de las elecciones directas en 1989.
El oficialismo centrará la campaña en la defensa de la democracia, la estabilidad institucional, el crecimiento económico con inclusión social, la generación de empleo y la continuidad de los programas sociales.
Alckmin volverá a acompañar a Lula como candidato a vicepresidente, aportando un perfil moderado y mayor llegada hacia sectores empresarios y del centro político.
Las encuestas muestran ventaja, pero una elección abierta
Según el último sondeo de Datafolha, Lula encabeza la intención de voto para la primera vuelta con 40%, seguido por el senador Flávio Bolsonaro, que reúne 32%.
El resto de los postulantes aparece muy rezagado:
- Ronaldo Caiado: 4%.
- Romeu Zema: 3%.
- Renan Santos: 3%.
- Augusto Cury: 2%.
Sin embargo, la ventaja se reduce considerablemente en un eventual balotaje.
La encuesta proyecta una segunda vuelta con:
- Lula: 48%.
- Flávio Bolsonaro: 43%.
Otros relevamientos publicados a fines de julio incluso ubican a ambos candidatos dentro de un escenario de empate técnico.
La polarización sigue siendo el principal rasgo de la campaña
El estudio también refleja un fuerte nivel de rechazo hacia ambos favoritos.
- El 46% de los brasileños afirma que nunca votaría por Lula.
- El 48% sostiene lo mismo respecto de Flávio Bolsonaro.
La evaluación del actual Gobierno también evidencia un país dividido:
- El 32% considera positiva la gestión de Lula.
- El 38% la califica negativamente.
- En otra medición, el 49% aprueba su desempeño y el 48% lo desaprueba.
Flávio Bolsonaro intenta consolidar el espacio de la derecha
El principal rival del oficialismo será Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato del Partido Liberal.
Aunque heredó buena parte del electorado conservador y de la estructura política construida por su padre, todavía busca ampliar alianzas con otros sectores del centroderecha y aún no definió a su compañero de fórmula.
La figura de Jair Bolsonaro continúa siendo determinante en la campaña pese a que cumple prisión domiciliaria tras haber sido condenado por el intento de golpe de Estado y no puede competir electoralmente.
La política exterior también entra en campaña
La elección brasileña tendrá además un fuerte componente regional.
El lanzamiento de Flávio Bolsonaro contó con el respaldo del presidente argentino Javier Milei, cuya visita a Brasil derivó en una crisis diplomática luego de sus críticas a Lula y al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.
Brasil respondió llamando a consultas a su embajador en Buenos Aires, elevando la tensión entre los dos principales socios del Mercosur.
El oficialismo buscará convertir la defensa de la soberanía brasileña y de las instituciones democráticas en uno de los ejes de campaña, mientras que la oposición intentará capitalizar el avance de los gobiernos de derecha en América Latina.
Calendario electoral
El proceso electoral brasileño continuará con las siguientes fechas:
- 5 de agosto: finalizan las convenciones partidarias.
- 15 de agosto: vence el plazo para registrar candidaturas.
- 16 de agosto: comienza oficialmente la campaña.
- 28 de agosto: inicia la propaganda electoral en radio y televisión.
- 4 de octubre: primera vuelta.
- 25 de octubre: eventual balotaje.
El PT prevé realizar su primer gran acto de campaña el 16 de agosto en São Bernardo do Campo, ciudad emblemática del movimiento sindical que impulsó el inicio de la carrera política de Lula.
Si logra la reelección, Lula iniciará un nuevo mandato con 81 años y acumulará 16 años al frente de la Presidencia de Brasil, aunque antes deberá superar una campaña que se anticipa altamente polarizada y con un electorado de centro que volverá a ser decisivo.

