LA PAZ.— La banca estatal y privada de Bolivia quedó habilitada a devolver depósitos en dólares hasta un tope de u$s 1.000 por persona, tras la autorización aprobada este lunes por el Gobierno, en un contexto de escasez de divisas y restricciones vigentes desde 2023.
La medida marca un giro relevante en la política financiera del país, luego de casi dos años de límites a los retiros en moneda extranjera por la caída de las reservas internacionales netas (RIN), afectadas principalmente por el descenso de las exportaciones de gas.
El Ejecutivo sostuvo que la devolución será progresiva y priorizará a los sectores más vulnerables. Según confirmó el ministro de Economía, Marcelo Paz, en una primera etapa el beneficio alcanzará a unas 75.000 familias, con un máximo de u$s 1.000 por ahorrista, correspondiente al límite autorizado por cuenta. “Este es un gran cambio, porque habían hecho un ‘corralito’ con los dólares de los bolivianos. Empezamos por los más necesitados y luego avanzaremos de manera gradual”, afirmó desde Potosí.
La restricción a los retiros se había impuesto tras el deterioro de la disponibilidad de dólares en el sistema financiero. El Gobierno argumenta ahora que la moneda estadounidense vuelve a fluir y vincula la decisión con una incipiente recuperación económica, aunque admite que el proceso será escalonado para no tensionar las reservas.
La escasez de divisas derivó en una brecha cambiaria significativa. Mientras el tipo de cambio oficial del Banco Central de Bolivia se mantiene en 6,86 bolivianos por dólar, en el mercado paralelo la cotización ronda los 9,50 bolivianos, reflejando la presión sobre la oferta de moneda extranjera.
En paralelo, el Gobierno profundizó ajustes económicos para reforzar el ingreso de dólares, entre ellos la eliminación de subsidios a los carburantes, y avanza en negociaciones de financiamiento externo con el Banco Interamericano de Desarrollo y el CAF. El objetivo es fortalecer las reservas y estabilizar el mercado cambiario.

