PARÍS.- Los manifestantes del movimiento “chalecos amarillos” se manifiestan en la capital francesa contra la reforma del sistema de pensiones, que cumple ya 24 días.
Desde su inicio en noviembre del año pasado, cientos de miles personas ha marchado todos los sábados por las calles de Francia para exigir mejores políticas, sociales y fiscales para el país.
Inicialmente, el movimiento se autoconvocó por los planes del Gobierno de Emmanuel Macron para aumentar los impuestos al combustible.
Esta nueva huelga, comenzó el 5 de diciembre en reclamo de la anulación del proyecto gubernamental de establecer un sistema universal de pensiones por puntos, que sustituirá los 42 regímenes actuales de pensione.
Los Ferroviarios de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Federación Sudamericana-Rail convocaron para hoy marchas en la capital desde la Estación del Norte hasta Chalet.
Al igual que en todas las jornadas, el transporte público presenta este sábado importantes afectaciones, con menos de la mitad de los trenes circulando entre regiones y ciudades francesas, y solo dos de las 16 líneas del metro parisino funcionando con normalidad, ambas automatizadas.
El Ejecutivo y los sindicatos volverán a la mesa de conversaciones el 7 de enero, un proceso que no ha dado hasta ahora resultados, y el 9 tendrá lugar la cuarta movilización contra la reforma, desees de las multitudinarias manifestaciones del 5, el 10 y el 17 de diciembre.
Mientras el Gobierno asegura que la reforma traerá justicia y equilibrio, los detractores de la iniciativa la consideran negativa para el bolsillo de los retirados.

