LONDRES.— Starmer se presentará este lunes ante el Parlamento, bajo presión para dimitir tras el envío del veterano dirigente laborista Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, pese a que había fallado un proceso de verificación de seguridad.
Mandelson, de 72 años, fue despedido en septiembre tras revelaciones sobre la profundidad de sus vínculos con el fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein, y el propio Starmer se disculpó por haberlo designado en primer lugar.
Sin embargo, el gobierno informó la semana pasada que Mandelson no había superado un control de seguridad realizado antes de asumir su cargo en febrero de 2025, lo que incrementó la presión sobre Starmer, cuya popularidad viene en caída desde que logró una amplia mayoría para el Partido Laborista en las elecciones de 2024.
Funcionario de Exteriores despedido por el caso
Starmer, que previamente había asegurado ante el Parlamento que se habían seguido todos los procedimientos correspondientes, afirmó que es “imperdonable” que no se le haya informado sobre el fallo en la verificación hasta la semana pasada. Tras el escándalo, fue despedido el alto funcionario del Ministerio de Exteriores, Olly Robbins.
El primer ministro indicó que expondrá “los hechos relevantes” ante los legisladores este lunes, mientras que Robbins deberá declarar el martes ante una comisión parlamentaria.
La oposición acusa a Starmer de mentir y de incompetencia, y sostiene que su posición “ya no es sostenible”.
A tres semanas de elecciones locales en las que se prevé que el Partido Laborista sufra fuertes pérdidas, la reactivación del escándalo reavivó dudas sobre el control de Starmer sobre el gobierno, aunque ningún legislador senior de su partido ha pedido formalmente su renuncia.
Consultado sobre si Starmer debería liderar al laborismo en las próximas elecciones nacionales, el ministro para Escocia, Douglas Alexander, respondió: “Creo que liderará, y creo que debería hacerlo”, aunque admitió que “hay preguntas importantes y legítimas que deben responderse hoy”.
La oposición endurece críticas
El líder de los Liberal Demócratas, Ed Davey, calificó la decisión como un “error de juicio catastrófico”. Por su parte, Kemi Badenoch, líder del opositor Partido Conservador, señaló que, en el mejor de los casos, Starmer actuó con negligencia temeraria.
“Este ha sido un episodio vergonzoso y lamentable para usted, su partido y el país”, escribió Badenoch en una carta abierta enviada el domingo. “No solo ha dañado nuestra relación con Estados Unidos e insultado a las víctimas de Jeffrey Epstein, sino que también ha comprometido la seguridad nacional al otorgar el principal cargo diplomático a una persona que los servicios de inteligencia consideraban de ‘alta preocupación’”.
El viceprimer ministro David Lammy y la ministra de Tecnología, Liz Kendall, señalaron durante el fin de semana que Starmer no habría permitido que Mandelson asumiera el cargo si hubiera conocido el resultado del proceso de verificación.

