EUROPA.— La demanda de sistemas solares en techos en Europa se disparó desde el inicio de la guerra con Irán, a medida que los hogares buscan protegerse del fuerte aumento en los precios de la energía provocado por la mayor disrupción energética global de la historia.
El conflicto elevó con fuerza los precios del petróleo, el gas y la electricidad, impactando tanto a empresas como a consumidores y acelerando la búsqueda de alternativas más baratas y menos expuestas a la volatilidad de los mercados energéticos.
La energía solar aparece como una de esas opciones: la demanda de hogares se más que duplicó para algunos actores del sector desde el inicio del conflicto a fines de febrero, según entrevistas con distribuidores de equipos energéticos y utilities renovables en Alemania, Reino Unido y Países Bajos.
Se trata de un impulso oportuno para una tecnología que representa cerca de un tercio de la capacidad eléctrica total de Europa, pero que en 2025 había registrado una desaceleración en nuevas instalaciones por primera vez en casi una década. Desde el sector advierten que Europa aún debe hacer mucho más para reducir su dependencia del petróleo y gas importados.
“La guerra simplemente expuso un problema que siempre estuvo: la dependencia energética”, señaló Janik Nolden, cofundador del mayorista alemán de equipos solares Solarhandel24, quien advirtió que los gobiernos europeos “se estaban metiendo en una trampa”.
Solarhandel24 indicó que sus ventas netas más que se triplicaron en marzo hasta casi 70 millones de euros (u$s 82 millones) interanual, y podrían volver a triplicarse este mes hasta unos 60 millones de euros. La empresa planea ampliar su plantilla en unas 85 personas —cerca de un tercio— para atender la demanda.
Para asegurar el suministro, la compañía acumuló cerca de medio millón de paneles solares en las últimas semanas, una decisión costosa pero que consideran justificada ante la expectativa de elevar las ventas netas a unos 400 millones de euros en 2026, frente a los 250 millones del año pasado.
Una tendencia similar se observa en la alemana Enpal, donde los pedidos crecieron 30% interanual en marzo hasta 130 millones de euros, y abril apunta a una suba del 33% hasta unos 120 millones, impulsada por instalaciones en techos residenciales.
“Se trata de resiliencia europea”, afirmó el CEO y fundador de Enpal, Mario Kohle. “Así como Europa debe poder defenderse, también debe poder abastecer su propia energía”.
Aunque aún no hay datos agregados para toda Europa, asociaciones del sector en Alemania y Países Bajos confirmaron un repunte en la demanda desde el inicio del conflicto.
Los ejecutivos destacan que los hogares optan cada vez más por sistemas integrales que combinan paneles solares —casi el 90% de ellos provistos por China— con baterías y cargadores para vehículos eléctricos, lo que permite almacenar energía y utilizarla posteriormente.
Esta tendencia también impulsa la demanda de tecnologías de almacenamiento, que según Holland Solar está creciendo entre 40% y 50%.
“Esto no se explica solo por factores estacionales”, indicó Filip Thon, de la energética E.ON, quien afirmó que las consultas de clientes casi se duplicaron interanualmente.
¿Un cambio estructural?
Algunos ejecutivos también señalan que los próximos cambios en la legislación alemana de energías renovables están actuando como catalizador adicional de la demanda de instalaciones residenciales, que suelen costar entre 10.000 y 20.000 euros para una vivienda promedio.
El repunte vinculado a la guerra llega tras una desaceleración en 2025 en la instalación de energía solar en Europa, atribuida en parte a la caída de la demanda residencial tras la eliminación de subsidios.
Las acciones de la alemana SMA Solar, uno de los mayores fabricantes de inversores solares del mundo y uno de los pocos productores europeos, subieron cerca de 50% desde el inicio del conflicto, y la empresa también reportó un aumento en la demanda.
“Vemos este salto en la demanda como un cambio estructural que los eventos geopolíticos actuales están acelerando, no creando”, señaló Ed Janvrin, responsable del negocio solar y de calefacción en la británica OVO Energy, quien indicó que las ventas en abril fueron unas diez veces superiores a las de un año atrás.
No obstante, fabricantes chinos advierten que este aumento en la demanda global difícilmente alcance para absorber el exceso de capacidad del sector, ya que solo China tiene capacidad de producción suficiente para cubrir casi el doble de la demanda global prevista para este año.
Aun así, el fenómeno evidencia cómo los shocks geopolíticos pueden revalorizar rápidamente el rol de las energías renovables, señaló Jannik Schall, cofundador de la firma alemana 1Komma5Grad, recordando que durante la crisis energética de 2022 el impulso a la demanda solar fue incluso mayor.

