PEKÍN — La Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC) afirmó que la campaña contra las inversiones transfronterizas consideradas «ilegales» no derivará en el cierre forzoso de cuentas en el extranjero ni en la liquidación obligatoria de activos, buscando calmar la incertidumbre de los inversores sobre el destino de unos 54.000 millones de dólares en fondos.
La aclaración oficial se produce luego de que numerosos ahorradores de China continental viajaran a Hong Kong para evaluar alternativas que les permitan proteger sus capitales, tras el inesperado endurecimiento de las normativas de control financiero implementado el mes pasado por las autoridades de Pekín.
Alcance de las regulaciones y plazos de transición
El organismo supervisor precisó que las sanciones dirigidas a las corredurías internacionales por facilitar el comercio de acciones extranjeras a ciudadanos continentales no afectarán sus operaciones legítimas fuera de las fronteras chinas. Según datos de la firma Kaiyuan Securities, la confusión regulatoria inicial había desencadenado una ola de ventas de acciones de empresas chinas cotizadas en Estados Unidos por temor a un bloqueo de capitales.
«La seguridad de los activos de los inversores no se verá comprometida por la campaña de rectificación», subrayó la CSRC en un comunicado oficial. El regulador detalló el esquema de transición para las cuentas existentes:
- Disposición de fondos: Los inversores actuales podrán vender sus activos y retirar el capital de las cuentas afectadas de forma regular.
- Cierre de plataformas: Los servicios financieros no autorizados operados en el continente, incluyendo sitios web y aplicaciones de comercio, deberán ser desmantelados en un plazo máximo de dos años.
- Restricciones inmediatas: Firmas de corretaje como Tiger, Futu y Longbridge ya notificaron a sus clientes en China continental que a partir de mediados de junio no se permitirá la apertura de nuevas cuentas, la ampliación de posiciones ni el ingreso de nuevos fondos.
Objetivos de la política y control de capitales
De acuerdo con el regulador bursátil, el propósito de la medida es sanear los mercados de capitales domésticos, proteger a los usuarios y combatir la evasión ilegal de divisas. La institución enfatizó que ninguna jurisdicción permite que entidades extranjeras operen al margen de la ley local, ya que estas prácticas alteran el orden financiero y elevan los riesgos del mercado.
Ante las consultas sobre si esta restricción busca redireccionar el flujo de dinero hacia las bolsas locales, la CSRC evitó profundizar en la estrategia de control de capitales, aunque destacó el atractivo de los activos nacionales y reiteró la bienvenida a inversores locales

