PEKÍN.— Meta permitió que una porción relevante de su negocio publicitario en China estuviera alimentada por estafas, apuestas ilegales y contenido prohibido, pese a conocer el problema y contar con herramientas para frenarlo, según documentos internos revisados por Reuters
De acuerdo con esos documentos, cerca del 19% de los ingresos publicitarios que Meta generó en China en 2024 —más de u$s 3.000 millones— provino de anuncios vinculados a fraudes, pornografía y juegos ilegales, en un mercado que aportó más de u$s 18.000 millones anuales, más del 10% de la facturación global de la compañía
Aunque las redes sociales de Meta están bloqueadas en China, el gobierno permite que empresas chinas publiciten hacia el exterior. Meta identificó al país como origen de aproximadamente un cuarto de los anuncios fraudulentos y de productos prohibidos que circulan globalmente en Facebook e Instagram, con víctimas en Estados Unidos, Canadá y Taiwán
En 2024, la compañía creó un equipo específico para combatir el fraude proveniente de China y logró reducir esos anuncios del 19% al 9% de los ingresos del país en la segunda mitad del año.
Sin embargo, tras una revisión estratégica atribuida al CEO Mark Zuckerberg, el equipo fue desmantelado y se levantaron restricciones a nuevas agencias chinas, según los documentos internos
Como resultado, los anuncios prohibidos volvieron a crecer y para mediados de 2025 representaban cerca del 16% de los ingresos de Meta en China. Un exdirectivo de Facebook calificó el nivel de publicidad abusiva como “indefendible” y un reflejo de una grave falla en la protección al consumidor
Meta afirmó que el equipo antifraude chino era temporal y negó que Zuckerberg ordenara su disolución. La empresa señaló que bloqueó o eliminó 46 millones de anuncios de socios chinos en los últimos 18 meses y que trabaja con herramientas técnicas avanzadas y fuerzas de seguridad para combatir estafas, aunque no respondió a varios cuestionamientos específicos planteados por Reuters.
Las revelaciones se producen mientras Meta enfrenta un creciente escrutinio regulatorio en Estados Unidos por su exposición a publicidad fraudulenta. Según reportes previos, hasta el 10% de sus ingresos de 2024 estaría vinculado a anuncios de alto riesgo, lo que ya motivó pedidos de investigación por parte de senadores estadounidenses

