PEKÍN.— China impondrá aranceles provisionales de hasta 42,7% a determinados productos lácteos importados desde la Unión Europea, tras concluir la primera fase de una investigación por subsidios que es vista ampliamente como una represalia por los aranceles del bloque a los vehículos eléctricos.
Las tarifas oscilarán entre 21,9% y 42,7%, aunque la mayoría de las empresas pagará alrededor del 30%. Alcanzan a productos como leche y quesos, incluido el icónico queso azul francés Roquefort. Los aranceles comenzarán a cobrarse a partir del martes.
La Comisión Europea no respondió de inmediato a las consultas sobre la decisión.
La medida anunciada este lunes es de carácter provisional y podría revisarse cuando se emita el fallo definitivo. La semana pasada, China redujo de forma significativa los aranceles provisionales sobre la carne porcina en su decisión final.
Las tensiones comerciales con la UE estallaron en 2023, cuando la Comisión Europea —encargada de la política comercial del bloque— lanzó una investigación por subsidios sobre los vehículos eléctricos fabricados en China.
Desde entonces, Beijing investigó e impuso aranceles a importaciones europeas de brandy, carne porcina y ahora productos lácteos, en medidas interpretadas como represalias.
Sin embargo, al igual que ocurrió con la carne porcina, China redujo o limitó el impacto de sus aranceles en varias oportunidades, incluyendo la exclusión parcial de grandes productores de coñac como Pernod Ricard, LVMH y Rémy Cointreau tras la investigación sobre el brandy.
El Ministerio de Comercio de China informó que este mes se retomaron las negociaciones sobre los aranceles europeos a los vehículos eléctricos. No obstante, las conversaciones estaban previstas para finalizar la semana pasada y desde entonces no hubo anuncios oficiales.
Un alto diplomático europeo en Beijing señaló la semana pasada que todavía persisten diferencias importantes entre ambas partes.
China importó productos lácteos por u$s 589 millones incluidos en la investigación actual durante 2024, una cifra similar a la de 2023.
El Ministerio de Comercio sostuvo en un comunicado que encontró pruebas de que las importaciones de lácteos desde la UE estaban subsidiadas y perjudicaban a los productores chinos.
Alrededor de 60 empresas, entre ellas Arla Foods —propietaria de marcas como Lurpak y Castello—, deberán pagar aranceles de entre 28,6% y 29,7%.
La italiana Sterilgarda Alimenti SpA abonará la tasa más baja, de 21,9%, mientras que FrieslandCampina Belgium N.V. y FrieslandCampina Nederland B.V. enfrentarán la alícuota más alta, de 42,7%.
Las empresas que no participaron de la investigación deberán pagar la tasa máxima.
La decisión probablemente sea bien recibida por los productores chinos, que enfrentan un exceso de oferta de leche y una caída de precios, en un contexto de menor demanda por la baja de la natalidad y consumidores más sensibles a los precios.
China, el tercer mayor productor de leche del mundo, instó el año pasado a los productores a moderar la producción y sacrificar vacas más viejas y menos productivas.

