PEKÍN.— China advirtió que un bloqueo del Estrecho de Ormuz pone en riesgo el comercio global y llamó a un alto el fuego inmediato en el conflicto con Irán.
Sin mencionar directamente a Estados Unidos, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, afirmó que la “causa raíz” de la crisis es la guerra en curso. Además, instó a la “calma y moderación” mientras la Marina estadounidense se prepara para imponer un embargo a todos los buques que ingresen a puertos iraníes.
“Todas las partes deben mantener la calma y actuar con moderación”, señaló Guo en una conferencia de prensa habitual en Beijing este lunes. “China está dispuesta a seguir desempeñando un papel positivo y constructivo”.
El pronunciamiento se produce luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometiera interrumpir el tráfico marítimo tras el fracaso de las negociaciones en Pakistán para alcanzar un acuerdo de paz. La tensión volvió a impulsar el precio del crudo Brent por encima de los u$s 100 por barril.
Guo calificó las negociaciones como “un paso importante hacia la desescalada” e instó a las partes involucradas a respetar el alto el fuego temporal.
China sigue siendo el principal comprador de petróleo iraní y un socio comercial clave. Las interrupciones en el Estrecho de Ormuz, por donde fluye cerca del 20% del suministro global, amenazan la producción industrial y la estabilidad económica que Beijing busca preservar.
El vocero también rechazó versiones que señalan que China estaría por suministrar equipamiento militar a Teherán. Aseguró que el país mantiene “estrictos controles” sobre sus exportaciones en línea con sus compromisos internacionales, y calificó las acusaciones de transferencias de armas como “malintencionadas” y “sin fundamento”.
La desmentida se produce tras un informe de CNN que citó inteligencia estadounidense según la cual China estaría preparando el envío a Irán de misiles portátiles tierra-aire, conocidos como sistemas de defensa aérea portátiles (MANPADS).
Trump reiteró el domingo su amenaza de imponer aranceles del 50% a los países que suministren armamento a Irán. Consultado sobre esta advertencia, Guo reiteró la postura de China de que en una guerra comercial no hay ganadores.

