WASHINGTON.- Estados Unidos anunció la venta de 100 sistemas de defensa costera Harpoon a Taiwán por unos 2.400 millones de dólares, provocando una dura reacción de China, molesta ya por una operación semejante de venta de armas a la isla en disputa que trascendió la semana pasada.
La transacción “mejoraría las capacidades de defensa de Taiwán”, señaló el lunes el Departamento de Estado al anunciar la operación, a pesar de que ese mismo día Pekín decidió sanciones contra empresas estadounidenses involucradas en ventas atenciones de armas a Taiwán.
La venta involucra a 100 baterías de defensa costera Harpoon (HCDS), que pueden contar hasta 400 misiles RGM-84L-4, con un alcance máximo de 125 km.
Estos misiles, fabricados por la división de defensa Boeing, una de las empresas sancionadas por China, pueden ser colacodos en plataformas fijas o sobre camiones.
Tsai Ing-wen, presidenta de Taiwán, emitió un comunicado a través de su despacho agradeciendo a Estados Unidos por la venta y sostuvo que “mejorará las capacidades de guerra asimétrica”.
Estados Unidos considera prioritario contrarrestar la influencia de China en la región Asia-Pacífico.
China considera a la isla como una de sus provincias y no descarta usar la fuerza en caso de una proclamación formal de independencia o intervención externa, especialmente estadounidense.
Pekín pidió por primera vez la semana pasada a Washington que “cancele” esta venta “para evitar dañar aún más las relaciones” entre ambos países.
Al no recibir respuesta alguna por parte de Estados Unidos, como informó Último Cable este lunes, Pekín anunció sanciones contra las empresas armamentistas norteamericanas.

