BRUSELAS.— La economía de la zona euro se expandió a un ritmo más lento el mes pasado, pero cerró 2025 con su mayor crecimiento trimestral en más de dos años, gracias al sólido impulso del sector servicios que compensó la contracción manufacturera, según mostró este martes una encuesta.
Si bien la actividad manufacturera se redujo, el crecimiento persistente de los servicios mantuvo al bloque de la moneda común en una expansión sostenida durante 2025, incluso pese a los aranceles de Estados Unidos sobre importaciones europeas.
El índice compuesto final de gerentes de compras (PMI) de HCOB para la región, elaborado por S&P Global y considerado un buen termómetro de la salud económica general, retrocedió a 51,5 en diciembre desde el máximo de 30 meses de 52,8 en noviembre, por debajo de la estimación preliminar de 51,9.
Al mantenerse cómodamente por encima del umbral de 50 que separa expansión de contracción, la economía creció todos los meses de 2025, algo que no ocurría desde 2019. El promedio del PMI del cuarto trimestre, de 52,3, fue el más alto desde el segundo trimestre de 2023.
“En este contexto, es probable que el crecimiento del PIB se haya acelerado”, dijo Cyrus de la Rubia, economista jefe de Hamburg Commercial Bank.
“En 2026, el sector servicios debería mantener una senda de crecimiento moderada. La manufactura probablemente se beneficie de una mayor demanda de equipamiento de defensa y maquinaria de construcción… Como resultado, un crecimiento económico superior al 1% vuelve a ser posible, aunque ciertamente no deslumbrante”.
Los nuevos pedidos se expandieron por quinto mes consecutivo, aunque al ritmo más débil desde septiembre, con una caída más rápida en las órdenes fabriles y una desaceleración en las ventas del segmento servicios.
El índice de actividad del sector servicios descendió a 52,4 desde el máximo de dos años y medio de 53,6 registrado en noviembre.
España fue el desempeño destacado, con su PMI compuesto subiendo a un máximo de dos meses, mientras que la expansión de Alemania se moderó al nivel más bajo en cuatro meses. La actividad empresarial italiana apenas creció y la del sector privado francés se estancó.
Mientras tanto, la inflación de costos de insumos se aceleró hasta un máximo de nueve meses, con mayores presiones de precios en ambos sectores, aunque la inflación de precios de salida se mantuvo sin cambios respecto de noviembre.
“El Banco Central Europeo sigue vigilando muy de cerca la inflación de los servicios… y con razón, porque la inflación de costos en este sector volvió a subir en diciembre”, añadió de la Rubia.
“Este desarrollo, acompañado además por una inflación ligeramente mayor en los precios de venta, es, a nuestro juicio, la principal razón por la que el BCE no avanzó con nuevos recortes de tasas ni parece estar planificándolos”.
El crecimiento del empleo, en términos generales, repuntó levemente respecto de noviembre, aunque se mantuvo marginal debido a los persistentes recortes de puestos en la industria manufacturera.

