WASHINGTON.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este miércoles que continuarán las operaciones militares contra carteles, preparando el terreno para una campaña sostenida en América Latina, incluso mientras permanecen sin respuesta preguntas básicas sobre un ataque mortal contra una embarcación proveniente de Venezuela.
El martes, las fuerzas militares estadounidenses mataron a 11 personas en un ataque contra un barco venezolano que supuestamente transportaba narcóticos ilegales. Se trató de la primera operación conocida desde que el presidente Donald Trump ordenó el reciente despliegue de buques de guerra en el sur del Caribe.
Se sabe poco sobre el ataque, incluyendo qué justificación legal se utilizó o qué tipo de drogas transportaba la nave. No obstante, Hegseth aseguró que las operaciones continuarán. “Tenemos activos en el aire, en el agua, en los barcos, porque esta es una misión mortalmente seria para nosotros, y no se detendrá solo con este ataque”, declaró en Fox News. “Cualquiera más que trafique en esas aguas y que sepamos que es un narco terrorista designado enfrentará el mismo destino”, añadió.
Se negó a dar detalles sobre cómo se llevó a cabo la operación, alegando que eran clasificados. Se desconoce si la embarcación fue destruida con un dron, un torpedo u otro medio.
Tras el ataque del martes, Trump aseguró que la tripulación estaba integrada por miembros de la banda venezolana Tren de Aragua, designada como grupo terrorista por Estados Unidos en febrero. El Pentágono no ha dado detalles sobre la identidad de los tripulantes ni explicó por qué decidió matarlos en lugar de capturarlos.
Presidentes de ambos partidos en EE. UU. han reivindicado en el pasado la autoridad para realizar ataques militares limitados cuando existe una amenaza al país, como lo hizo Trump en junio al ordenar un ataque contra Irán. Sin embargo, no está claro bajo qué autoridad legal actuó en este caso. Mary Ellen O’Connell, experta en derecho internacional y uso de la fuerza en la Universidad de Notre Dame, calificó la operación del martes como una violación de los “principios fundamentales del derecho internacional”. “El hecho de que el ataque haya ocurrido en alta mar es irrelevante. Lo relevante es que EE. UU. no tenía derecho a matar intencionalmente a esos sospechosos”, advirtió.
La decisión de volar por los aires una embarcación sospechosa en el Caribe en vez de incautarla y detener a la tripulación resulta altamente inusual y recuerda la estrategia estadounidense contra grupos militantes como Al Qaeda. En las últimas semanas, Washington desplegó siete buques de guerra y un submarino nuclear de ataque rápido en el sur del Caribe, con más de 4.500 marines y marineros a bordo. Miembros de la 22ª Unidad Expedicionaria de Marines han estado realizando entrenamientos anfibios y operaciones aéreas en el sur de Puerto Rico.
Consultado sobre la relación cercana de Venezuela con China, Hegseth apuntó directamente contra el presidente Nicolás Maduro. “El único que debería estar preocupado es Nicolás Maduro, quien es, en efecto, un capo de un narcoestado”, dijo. La insistencia del gobierno de Trump en señalar a Maduro ha encendido alarmas en Caracas de que el verdadero objetivo sea el propio mandatario.
El mes pasado, Washington duplicó a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca al arresto de Maduro, acusándolo de vínculos con el narcotráfico y con grupos criminales. Funcionarios venezolanos han reiterado que el Tren de Aragua ya no opera en el país tras haber sido desmantelado en una redada carcelaria en 2023.
El martes, Trump compartió en su red Truth Social un video que aparentemente mostraba imágenes aéreas de drones sobre una lancha rápida explotando y ardiendo en el mar, supuestamente del ataque. El ministro de Comunicación venezolano, Freddy Ñáñez, sugirió en redes sociales que ese video había sido creado con inteligencia artificial. Reuters realizó verificaciones iniciales, incluyendo un análisis con herramientas de detección de manipulación, sin encontrar pruebas de alteración. Sin embargo, la agencia aclaró que la verificación completa sigue en curso.

