PRAIA.— El fenómeno abre una nueva fuente de ingresos por publicidad, patrocinios y contratos deportivos para el futbolista de 40 años.
Los grandes eventos deportivos suelen transformar atletas desconocidos en figuras globales, y el Mundial 2026 ya tiene una de sus grandes revelaciones: el arquero de Cabo Verde, Josimar José Évora Dias, más conocido como Vozinha.
A sus 40 años, el guardameta se convirtió en una sensación mundial luego de liderar a la selección africana —que disputa por primera vez una Copa del Mundo— hacia un histórico empate 0-0 frente a España, una de las favoritas al título.
Ese partido, disputado el 15 de junio, fue considerado por la BBC como «quizás la mayor sorpresa del torneo hasta ahora». España remató 27 veces al arco y Vozinha respondió con siete atajadas, actuación que le valió el premio al mejor jugador del encuentro.
De 50.000 a 16 millones de seguidores
Antes del Mundial, el arquero contaba con apenas 50.000 seguidores en Instagram.
Tras su actuación frente a España y el posterior empate 2-2 contra Uruguay, el número explotó hasta alcanzar 16 millones de seguidores en menos de dos semanas.
Con esa cifra, incluso supera a varias estrellas de la NFL como Tom Brady (15 millones de seguidores) y Patrick Mahomes (6,5 millones), reflejando el alcance global del fútbol.
Para Leigh Steinberg, uno de los representantes deportivos más reconocidos de Estados Unidos y agente de Mahomes, el fenómeno responde a una fórmula conocida.
«Fue un David contra Goliat. Un evento global visto por personas que normalmente no siguen este deporte terminó convirtiéndolo en un nombre conocido en todo el mundo», explicó.
Un negocio multimillonario
La explosión de popularidad ya comenzó a traducirse en dinero.
Según datos de Apex Marketing, entre el debut de Cabo Verde el 15 de junio y el 23 de junio, Vozinha generó un valor de marca equivalente a u$s 17,7 millones considerando menciones en televisión, radio, medios digitales, prensa escrita y redes sociales.
Ese crecimiento también abre múltiples oportunidades comerciales.
Según Steinberg, el arquero podrá monetizar sus redes sociales, firmar contratos publicitarios y protagonizar campañas con marcas de consumo masivo, automóviles o indumentaria deportiva.
Mientras tanto, diversos medios informaron que el arquero, actualmente agente libre, negocia su incorporación a un nuevo club, posiblemente en Brasil.
«Estoy abierto a todo. Veremos qué oportunidades aparecen», declaró al periodista brasileño Daniel Braune.
El Mundial también impulsa a Cabo Verde
El fenómeno no beneficia únicamente al futbolista.
Las búsquedas en Google sobre «dónde queda Cabo Verde», «cómo se pronuncia Cabo Verde» y «vacaciones en Cabo Verde» crecieron más de 5.000% desde el inicio del Mundial, según las tendencias del buscador.
Con apenas 490.000 habitantes, Cabo Verde disputa por primera vez una Copa del Mundo.
«Después del Mundial, todo el mundo conocerá Cabo Verde», afirmó Vozinha en una entrevista con el medio especializado Men in Blazers.
Cuando la selección logró clasificarse al torneo, el director nacional de protocolo del país calificó el hecho como «un momento que define a nuestra nación».
Una historia poco habitual
La carrera de Vozinha también rompe con los moldes tradicionales.
El arquero explicó que recién se convirtió en futbolista profesional a los 25 años y que su apodo proviene de sus abuelos. En portugués criollo, «Vozinha» significa «abuelita», un sobrenombre que recibió cuando era niño porque sus amigos lo cargaban diciendo que iba a quejarse con sus abuelos después de perder en los partidos callejeros.
«Hoy tengo 40 años. No fui profesional hasta los 25. Vivimos para tener momentos como este. Es la recompensa a todo el camino recorrido», afirmó tras el histórico empate frente a España.
Cabo Verde todavía mantiene vivas sus posibilidades de avanzar a la siguiente ronda del Mundial si consigue una victoria frente a Arabia Saudita, mientras el torneo continúa revelando nuevas figuras capaces de transformar una gran actuación deportiva en un fenómeno global de audiencia, marca y negocios.

