WALL STREET.— Los mercados vivieron una de las semanas más difíciles de 2026 para el sector tecnológico.
El Nasdaq Composite y el S&P 500 acumularon caídas constantes durante la semana, con fuertes pérdidas en las acciones de fabricantes de memorias, semiconductores y en las denominadas «Siete Magníficas», a medida que los inversores comenzaron a cuestionar el retorno de las enormes apuestas que las grandes empresas están haciendo en inteligencia artificial.
El Nasdaq cayó 4,6% en la semana, su peor desempeño desde el 5 de junio, mientras que el S&P 500 retrocedió 2%. Estas bajas profundizan un mes ya muy negativo para las tecnológicas: el Nasdaq acumula una caída cercana al 6,2% en junio, lo que lo encamina a registrar su peor mes desde marzo de 2025.
El golpe también alcanzó a las gigantes tecnológicas. Las llamadas «Magnificent Seven» —el grupo integrado por Apple, Microsoft, Nvidia, Amazon, Alphabet, Meta y Tesla— perdieron en conjunto casi u$s 2,8 billones de capitalización bursátil durante junio, la mayor destrucción mensual de valor registrada hasta ahora, según FactSet.
La corrección fue generalizada y afectó tanto a fabricantes de memorias como Micron Technology y Sandisk, como a los grandes proveedores de infraestructura para inteligencia artificial (los llamados hyperscalers). Incluso las compañías que hasta hace poco eran consideradas refugio por los inversores quedaron atrapadas en la ola de ventas.
Brian Mulberry, estratega jefe de mercados de Zacks Investment Management, explicó que el problema radica en el fuerte aumento de la demanda de memorias para inteligencia artificial.
«La demanda de chips de memoria creció prácticamente de la noche a la mañana. Eso impulsa las acciones del sector, pero también eleva los costos para las Siete Magníficas, justo cuando ya existen dudas sobre la evolución de sus ganancias futuras», señaló.
Cambia el liderazgo del boom de la IA
Debajo de la superficie, el liderazgo del rally impulsado por la inteligencia artificial también está cambiando.
David Keller, presidente y estratega jefe de Sierra Alpha Research, sostuvo que los inversores comenzaron a desplazarse hacia los eslabones superiores de la cadena de suministro de semiconductores.
La escasez de memorias de alto rendimiento otorgó a compañías como Micron un poder de fijación de precios sin precedentes. Como consecuencia, los grandes proveedores de infraestructura en la nube incrementaron sus presupuestos de inversión para absorber esos mayores costos.
Incluso Apple anunció esta semana aumentos de precios en algunos productos debido al encarecimiento de los componentes.
El mercado empieza a exigir resultados
Para muchos analistas, la cautela está justificada.
Durante los últimos años, las acciones vinculadas a inteligencia artificial expandieron fuertemente sus valuaciones impulsadas más por expectativas que por beneficios concretos.
El mercado premió durante mucho tiempo las promesas de crecimiento futuro, incluso cuando las ganancias todavía no acompañaban el ritmo de las inversiones multimillonarias.
Ahora, la rotación hacia fabricantes de memorias y otros semiconductores supone apostar a que los cuellos de botella de oferta persistirán durante mucho tiempo.
Keller considera que esa hipótesis es demasiado optimista y duda de que las restricciones en el mercado de memorias duren indefinidamente.
El software también pierde protagonismo
Otro segmento que continúa quedando rezagado es el de las empresas de software.
Los inversores siguen preguntándose si muchos de sus modelos de negocio terminarán siendo reemplazados por herramientas de inteligencia artificial, lo que profundizó las caídas de compañías como Salesforce, ServiceNow y Palantir.
En mayo, las acciones de software habían logrado recuperarse parcialmente mientras se enfriaban los semiconductores, pero ahora ambos grupos caen al mismo tiempo.
Ni siquiera los sólidos resultados trimestrales de Micron alcanzaron para revertir el clima negativo del mercado.
Charlie McElligott, director de estrategia multiactivos de Nomura Securities, resumió el escenario con una frase contundente:
«El mercado estadounidense se está fragmentando y es incapaz de alcanzar nuevos máximos históricos sin la participación de las Siete Magníficas. En particular, los grandes proveedores de infraestructura para IA acumulan una caída del 16,4% desde fines de mayo».

