METALES.— Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán reactivaron la búsqueda de activos refugio y colocaron al oro en el centro de la escena financiera global. Analistas y operadores anticipan un repunte inicial del metal precioso cuando abran los mercados, en un contexto de fuerte incertidumbre geopolítica y temor a una escalada regional.
Edward Meir, analista de Marex, señaló que el estallido del conflicto podría generar un “salto inmediato” en las materias primas, incluido el oro. Según estimó, el metal podría abrir con una suba cercana a u$s 200 por onza, aunque advirtió que parte del impulso podría moderarse a lo largo de la rueda si no se interrumpen los flujos petroleros.
Durante el fin de semana, con las bolsas tradicionales cerradas, el oro tokenizado operó con primas. Hugo Pascal, operador de metales preciosos en InProved, indicó que PAX Gold (PAXG) llegó a negociarse en torno a u$s 5.344 por onza, con un avance del 2,2% desde el viernes, mientras que Tether Gold (XAUt) alcanzó los u$s 5.292. Aclaró, no obstante, que estas primas suelen exagerar el movimiento inicial, aunque anticipan la dirección del mercado.
Tim Waterer, analista jefe de KCM Trade, sostuvo que el oro “asumirá su papel de activo refugio por excelencia”, en un escenario en el que podrían intensificarse las ventas en acciones y otros activos de riesgo. Según su proyección, los precios podrían volver a la zona de u$s 5.500 e incluso superar el máximo de enero, cercano a u$s 5.600, si la tensión se prolonga. Sin embargo, advirtió que un fortalecimiento del dólar o una estabilización del crudo podrían limitar el avance.
Por su parte, el operador independiente Tai Wong consideró que, aunque parte del riesgo ya estaba incorporado en los precios, cualquier retroceso inicial podría encontrar compradores, dado que el conflicto con Irán podría extenderse durante semanas o meses. También anticipó mayor volatilidad en los metales preciosos, con sesgo alcista.
El consenso entre analistas es que la magnitud del movimiento dependerá del impacto del conflicto en el mercado energético y de si la escalada deriva en un enfrentamiento regional más amplio. En ese escenario, el oro vuelve a posicionarse como cobertura frente a la incertidumbre y la inestabilidad global.

