ENERGÍA.— Los precios del petróleo subieron el viernes, impulsados por nuevas preocupaciones sobre el suministro desde Arabia Saudita y mientras el tráfico de buques petroleros a través del estratégico Estrecho de Ormuz permanecía prácticamente paralizado.
Aun así, los precios se encaminaban a una caída semanal, a medida que se moderaban las tensiones en torno a la frágil tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, mientras Israel daba señales de una posible apertura diplomática al mostrarse dispuesto a iniciar conversaciones directas con Líbano lo antes posible.
Los futuros del Brent subieron 96 centavos, o 1%, hasta los u$s 96,88 por barril a las 06:04 GMT. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 78 centavos, o 0,8%, hasta los u$s 98,65 por barril.
En la semana, ambos contratos acumulan una caída cercana al 11%, la mayor baja semanal desde junio de 2025, cuando se detuvieron los ataques previos de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
Los ataques a instalaciones energéticas en Arabia Saudita recortaron la capacidad de producción del reino en unos 600.000 barriles diarios y redujeron el flujo en el oleoducto Este-Oeste en alrededor de 700.000 barriles por día, según informó el jueves la agencia estatal saudí SPA, citando a una fuente oficial del Ministerio de Energía.
Las preocupaciones por nuevas interrupciones en el suministro de petróleo aumentaron tras ese reporte, señalaron analistas de ANZ en un informe del viernes.
El tráfico marítimo a través del estrecho se ubicó muy por debajo del 10% de los niveles normales el jueves, pese a la tregua, ya que Teherán reafirmó su control al advertir a los buques que se mantengan dentro de sus aguas territoriales.
Irán y Estados Unidos acordaron el martes un alto el fuego de dos semanas, mediado por Pakistán, aunque los enfrentamientos continuaban tras el anuncio.
Analistas sostienen que Pakistán intentará avanzar hacia un acuerdo de paz más duradero, aunque podría no contar con la capacidad suficiente para forzar la reapertura de esta vía estratégica.
Irán busca cobrar tarifas a los barcos que atraviesen el estrecho como parte de un eventual acuerdo de paz, según indicó un funcionario en Teherán a Reuters el 7 de abril. Líderes occidentales y la agencia marítima de la ONU ya rechazaron esa posibilidad.
Este corredor clave para el transporte de petróleo y gas quedó prácticamente cerrado por el conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques aéreos de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
El precio del Brent podría alcanzar los u$s 190 por barril si el flujo a través del Estrecho de Ormuz se mantiene en los niveles actuales, advirtió John Paisie, presidente de la consultora energética Stratas Advisors.
“Si Irán permite que los flujos aumenten, el precio del petróleo podría moderarse, aunque seguiría muy por encima de los niveles previos al conflicto”, agregó.
Por su parte, Mukesh Sahdev, fundador y CEO de la consultora XAnalysts, afirmó que “la variable clave ahora es cómo se reanuden los flujos a través del Estrecho de Ormuz, no si se reabrirá”.
Desde el inicio del conflicto, hace casi seis semanas, unos 50 activos de infraestructura en el Golfo fueron dañados por ataques con drones y misiles, y cerca de 2,4 millones de barriles diarios de capacidad de refinación quedaron fuera de operación, según datos de JPMorgan.

