SEÚL.- “La misión del embajador interino Jo Song Gil tenía que terminar a finales de noviembre pasado y huyó del complejo diplomático a comienzos de noviembre” con su esposa, declaró a la prensa Kim Min-ki.
Esta reunión entre los servicios de inteligencia surcoreanos y los diputados tuvo lugar después de que el periódico surcoreano JoonAng Ilbo afirmará que el alto cargo pidió asilo junto con su familia en una nación occidental.
“Solicitó asilo a principios del mes pasado”, afirmó una fuente diplomática citada por el periódico. De acuerdo al medio, este caso representa un rompecabezas para las autoridades italianas que, no obstante, “lo protegen en un lugar seguro”.
El último funcionario norcoreano de alto rango en desertar fue Thae Yong Ho, quien abandonó su puesto de número dos de la embajada de Corea del Norte en Londres en 2016.
Jo era embajador interino en Roma desde que Italia expulso al anterior enviado, Mun Jong Nam, en septiembre de 2017 en protesta por un ensayo nuclear de Pyongyang. Hasta el momento, Corea del Norte no realizó comentarios sobre el estatus de Jo.
Corea del Norte es un país hermético y extremadamente sensible a las deserciones, especialmente entre su élite diplomática y en el pasado insistió en que se trata de complots surcoreanos o estadounidenses para socavar su gobierno.
En ese sentido, a la mayoría de diplomáticos norcoreanos que trabajan en otros países seles pide que dejen a familiares, a menudo niños, en Corea del Norte para evitar que deserten mientras trabajan en el extranjero.
Un experto no identificado aseguró al diario JoonAng que “se cree que Jo es hijo o yerno de uno de los funcionarios de mayor rango del régimen de Pyongyang”.

