NUEVA YORK — Mientras Wall Street asimila la masiva oferta pública inicial (OPI) de SpaceX, analistas financieros advierten que la colosal valoración de 2,1 billones de dólares de la compañía aeroespacial podría convertirse en su principal obstáculo para superar al mercado, debido a los desafíos históricos que enfrentan las megaempresas por su propio tamaño.
Con una capitalización bursátil que la posiciona como la sexta empresa más grande de Estados Unidos, SpaceX ha entrado en un terreno donde la historia macroeconómica sugiere cautela. Estudios históricos demuestran que las acciones que se ubican en la cima de los rankings de valoración suelen enfrentar fuertes vientos en contra para mantener un crecimiento sostenido frente a los índices generales.
Una investigación de la firma de asesoría de inversión Research Affiliates analizó el comportamiento de un portafolio hipotético compuesto anualmente por las 10 empresas más grandes del mundo entre 1980 y 2020. Los resultados revelaron que esta cartera rezagó al mercado global por 1,8 puntos porcentuales anualizados.
Esta tendencia se ha mantenido en el corto plazo. En lo que va del año (hasta el 12 de junio), las diez acciones estadounidenses que cerraron 2025 con las mayores capitalizaciones de mercado —un grupo que incluye a gigantes tecnológicos como Nvidia, Apple, Alphabet, Microsoft y Amazon— registraron una pérdida promedio del 0,3%, contrastando con la ganancia del 8,5% del índice S&P 500.
Asimismo, datos auditados señalan que un portafolio invertido exclusivamente en la compañía estadounidense con mayor capitalización bursátil de cada año fiscal ha quedado por detrás del S&P 500 por 3,1 puntos porcentuales anualizados (8,6% frente a 11.7%) en las últimas cuatro décadas.
El análisis técnico explica que las acciones de mayor tamaño tienden a quedarse rezagadas porque, en promedio, suelen estar sobrevaloradas por el optimismo de los inversores. Actualmente, excluyendo a SpaceX, las 10 principales empresas estadounidenses cotizan a una relación precio-ganancia (P/E) promedio de las últimas 12 semanas de 68,4 veces, según datos de LSEG, una cifra muy superior a las 25,1 veces del promedio del S&P 500.
Ante esta distorsión provocada por el sentimiento del mercado, firmas como Research Affiliates promueven el uso de «índices fundamentales», los cuales ponderan a las empresas según criterios económicos reales —como valor en libros, ingresos, flujo de caja, dividendos y recompra de acciones— en lugar de su capitalización bursátil.
Robert Arnott, fundador de la firma, detalló que bajo este modelo de medición económica real, SpaceX desciende drásticamente hasta el puesto 520 dentro del índice de empresas de grande y mediana capitalización de EE. UU., con una ponderación ajustada por flotación de apenas el 0,0036%, evidenciando la brecha entre el valor financiero asignado por los inversores y su peso actual en la economía subyacente.

