LIMA.- El Gobierno y Congreso están enfrascados en una disputa por el dinero de los fondos de pensiones para reducir la crisis por el COVID-19, una pelea que podría debilitar una relación clave para reactivar la magullada economía por la pandemia.
Los legisladores quieren aprobar una ley que permita el retiro del 25% de los fondos privados de pensiones; el Gobierno se opone alegando que si eso ocurre la ecónoma local podría resquebrajarse al poner en peligro al sistema financiero con una repentina oferta de títulos y bonos.
María Antonieta Alva, ministra de Economía de Perú, aseguró durante la semana que si se pone en marcha ese plan de fondos de pensiones se desprenderían de al menos 38.000 millones de soles, unos 11.000 millones de dólares, para entregarlos a sus afiliados.
La junta directiva del Congreso, tras reunirse con Alva y el jefe del Banco Central Julio Velarde, ha suavizado la iniciativa y propuesto que el retiro de la cuarta parte de los fondo tendrá un tope para cada afiliado de hasta 3.800 dólares.
“Hay consenso para aprobar el proyecto y ojalá que Vizcarra lo promulgue porque cuantos más días pasen la desesperación de la gente pueda estallar”, dijo a la prensa internacional el legislador Marcos Pichilingue, del partido Fuerza Popular, la bancada del fujimorismo.
El legislador dijo que en la renovada propuesta se contempla, si todos los afiliados retiran el monto permitido, el desprendimiento de unos 27.750 millones de soles del fondo.
Representantes del Congreso, fragmentando con partidos de distintos tintes políticos, planean debatir la propuesta este viernes.
La disputa se produce en momentos en que las administradoras de fondos de pensiones son duramente criticadas. El presidente, Martín Vizcarra, ha sido uno de sus críticos al decir que las empresas de ese sector han tenido un comportamiento “abusivo” y que se requiere una reforma integral en busca de pensiones justas.
Perú ha extendido el estado de emergencia y un toque de queda por tras dos semanas hasta el 12 de abril, una medida que ha paralizado la economía y dejado millones sin empleo.
Hasta este viernes, el Ministerio de Salud maneja una cifra de 1.414 casos de COVID-19 en ese país sudamericano. Además reportó 55 personas fallecidas a causa del patógeno.

