NUEVA DELHI.— India está dispuesta a modificar la orden que exige a los fabricantes de teléfonos inteligentes preinstalar una aplicación estatal de ciberseguridad, informó este miércoles el ministro de Telecomunicaciones, tras la fuerte reacción política y social por temores de vigilancia.
La oposición, los principales diarios del país y organizaciones de privacidad criticaron abiertamente la medida. El gobierno también enfrenta resistencia de la industria: según fuentes, Apple no planea cumplir la directiva.
“Estamos listos para hacer cambios a la orden según la retroalimentación que recibamos”, dijo ante el parlamento el ministro de Comunicaciones, Jyotiraditya M. Scindia.
El gobierno ordenó de forma confidencial que empresas como Apple, Samsung y Xiaomi preinstalen en todos los nuevos dispositivos una app llamada Sanchar Saathi (“Compañero de Comunicación”) en un plazo de 90 días, según reveló Reuters el lunes. También dispuso que la aplicación sea incorporada retroactivamente mediante actualizaciones en teléfonos ya vendidos.
Las autoridades aseguran que la herramienta sirve solamente para rastrear y bloquear teléfonos robados, evitando su uso indebido. Pero la oposición cuestiona el fundamento legal de un “software obligatorio imposible de remover”.
El dirigente del Congreso, Randeep Singh Surjewala, exigió debatir los riesgos de privacidad y seguridad, advirtiendo que la app podría incluir “una puerta trasera” que comprometería por completo los datos de los usuarios. También pidió que se revelen auditorías independientes, salvaguardas y protocolos de prevención de abusos.
La administración del primer ministro Narendra Modi sostiene que la app ayuda a enfrentar la “grave amenaza” del ciberdelito y ordenó que no pueda ser deshabilitada por los usuarios.
La iniciativa tiene pocos antecedentes globales. Según fuentes del sector, Rusia sería el único ejemplo comparable: en agosto, Moscú obligó a preinstalar en todos los dispositivos móviles la app estatal MAX, criticada por su potencial uso para monitorear ciudadanos.
Apple planea trasladar sus objeciones a Nueva Delhi, al remarcar que no acepta este tipo de mandatos en ningún país, debido a los riesgos para la privacidad y seguridad del sistema operativo iOS, dijeron fuentes.
El tema dominó la cobertura informativa del día en la televisión india, mientras políticos y expertos debatían ventajas y temores. Los principales periódicos también se sumaron a las críticas: The Indian Express sostuvo que la orden “despierta serias inquietudes sobre vigilancia e intrusión”; The Times of India pidió directamente “retirar la medida”, señalando que los teléfonos “son un espacio privado y una intrusión obligatoria del gobierno abre la puerta a otras futuras”.
Se trata de la segunda gran controversia para Modi en materia de privacidad. En 2020, su gobierno enfrentó protestas por el carácter obligatorio de una app de rastreo de COVID-19 para empleados públicos, requisito luego suavizado.
Pese a la polémica, las descargas de Sanchar Saathi aumentaron: datos de Sensor Tower mostraron un alza del 13% el lunes, hasta 78.000 instalaciones diarias.

