WASHINGTON.- Con la política de “tolerancia cero” del presidente norteamericano, Donald Trump, nadie parece estar a salvo. Ni siquiera aquellos con permiso de residencia permanente. El fenómeno de la deportación está llegando a extremos insólitos.
El gobierno de los Estados Unidos ha negado también la renovación del pasaporte a cientos de miles de personas, por ser hispanos y vivir en áreas fronterizas con México, además de acusarlos de haber usado certificados de nacimiento falsos desde que eran pequeños para obtener así la residencia.
Una investigación realizada por el Washington Post reveló un cambio en la política de renovación del pasaporte, aunque el Departamento de Estado niega cualquier tipo de variación en los protocolos vigentes. La investigación se basó en testimonios de afectados y abogados de inmigración.
Según la investigación la Administración de Trump está redactando una ley para hacer más difícil aún el acceso a la Green Card y la ciudadania a aquellos inmigrantes legales que hayan hechos uso de los servicios sociales del país, como seguros médicos subsidiados por el Gobierno u otros programas de emergencia para personase bajos recursos.
La explicación que da el Gobierno para esta “persecución” a inmigrantes legales es que pueden ser parte de un fraude masivo cometido por miles de latinos en la zona fronteriza entre la década de los 50 y los 90, los cuales se beneficiaron de certificados de nacimiento falsos.

