TEHERÁN.— Irán lanzó en las últimas horas una nueva ola de ataques militares contra Qatar, Baréin y Kuwait, en una fuerte escalada del conflicto con Estados Unidos tras la ofensiva estadounidense sobre territorio iraní, que ya lleva seis noches consecutivas de bombardeos.
El Ministerio de Defensa de Qatar confirmó que sus fuerzas armadas están interceptando varios ataques con misiles dirigidos contra el país. La ofensiva fue reivindicada por la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC), mientras medios iraníes reportaron explosiones de gran magnitud, incluido un ataque con misiles balísticos contra la base aérea de Al-Udeid, el principal complejo militar estadounidense en Oriente Medio.
En Baréin, agencias vinculadas al régimen iraní aseguraron que al menos tres misiles impactaron en la base de la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos, ubicada en Juffair. Además, afirmaron que drones iraníes atacaron instalaciones militares y refinerías de petróleo. Hasta el momento, las autoridades bareiníes no confirmaron esos impactos, aunque activaron las sirenas de alarma y ordenaron a la población dirigirse a refugios.
La agencia oficial iraní IRNA también informó que drones Arash atacaron la base aérea de Sakhir, en Baréin, donde presuntamente se encontraban aeronaves y helicópteros estadounidenses.
En paralelo, Kuwait confirmó nuevos ataques iraníes durante la madrugada. Según medios cercanos a Teherán, los blancos incluyeron radares militares estadounidenses desplegados en el país, utilizando una combinación de misiles y drones.
La ofensiva iraní llega después de que Estados Unidos bombardeara por sexta noche consecutiva objetivos militares dentro de Irán. El Comando estadounidense informó que atacó decenas de instalaciones, entre ellas sistemas de vigilancia costera, defensas antiaéreas, infraestructura logística militar e instalaciones marítimas.
Por su parte, Teherán denunció que los bombardeos estadounidenses alcanzaron infraestructura civil, incluidos puentes, un aeropuerto y una estación ferroviaria, y advirtió que responderá atacando intereses e infraestructura de Estados Unidos en toda la región del Golfo.
La nueva escalada incrementa el riesgo de una regionalización del conflicto, con ataques directos sobre instalaciones militares estadounidenses desplegadas en varios países del Golfo Pérsico.

