WASHINGTON / JERUSALÉN — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este lunes a Israel e Irán el cese inmediato de las hostilidades, luego de una serie de ataques recíprocos que dispararon los precios del petróleo un 4% y pusieron en riesgo los esfuerzos diplomáticos liderados por Washington para poner fin a la guerra.
Las fuerzas israelíes bombardearon una planta petroquímica en el suroeste de Irán que, según Jerusalén, era utilizada para la fabricación de misiles balísticos. En respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán ejecutó un ataque de represalia contra una instalación militar similar en la ciudad israelí de Haifa.
Este intercambio de agresiones rompe la relativa calma lograda tras el alto el fuego del pasado 8 de abril y se produce tras los bombardeos israelíes del fin de semana contra bastiones de Hezbolá en Beirut. Teherán ha reiterado que cualquier acuerdo definitivo con la Casa Blanca debe incluir el cese de la campaña militar israelí en el Líbano.
Advertencias de conflicto prolongado y tensiones diplomáticas
A través de la red social Truth Social, Trump instó a ambas naciones a detener los ataques de forma inmediata. La declaración ocurre un día después de que el mandatario estadounidense solicitara al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, moderación para no dinamitar las negociaciones de paz con Teherán.
Pese a los llamamientos de Washington, las posturas de los mandos militares sugieren un enquistamiento del conflicto:
- Posición de Israel: Un portavoz militar israelí afirmó que el país está preparado para todos los escenarios, desde operaciones de pocos días hasta una campaña prolongada, detallando que los recientes bombardeos destruyeron sistemas de defensa aérea iraníes en reconstrucción.
- Respuesta de Irán: Fuentes militares iraníes citadas por la agencia Tasnim aseguraron que Teherán está listo para un conflicto de largo plazo y advirtieron sobre posibles ataques a los intereses de Estados Unidos en la región.
- Sabotaje diplomático: El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, señaló que el intercambio de mensajes con Washington se da bajo una «extrema sospecha» y acusó a Israel de intentar sabotear la vía diplomática con el consentimiento o conocimiento de la administración estadounidense.
Impacto militar en la región y el frente libanés
Durante la jornada se reportaron explosiones en Teherán provocadas por la activación de las defensas antiaéreas, las cuales derribaron un dron sobre la capital sin causar bajas. Paralelamente, los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Teherán, se adjudicaron el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y prometieron reanudar el bloqueo a la navegación comercial en el mar Rojo. De acuerdo con el reporte oficial de Israel, el país interceptó la mayoría de los cerca de 30 misiles balísticos disparados desde la tarde del domingo.
El recrudecimiento de los combates coincide con los planes para reanudar las conversaciones bilaterales entre el Líbano e Israel en Washington, coordinadas por el embajador estadounidense Michel Issa. No obstante, las posiciones siguen distantes: Israel exige tratar el conflicto en el Líbano de forma independiente al de Irán, mientras que Hezbolá condiciona el desarme al retiro total de las tropas israelíes del sur del país, zona invadida el pasado mes de marzo.
El éxito de las negociaciones promovidas por la Casa Blanca sigue sujeto a la resolución de las demandas principales de ambas potencias regionales. Trump insiste en que el pacto debe impedir de forma estricta que Irán desarrolle armamento nuclear, mientras que Teherán exige el levantamiento de las sanciones económicas internacionales, la descongelación de sus activos financieros y el reconocimiento de su control sobre el estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más importantes para el comercio global de crudo.

