TEL AVIV.— Israel bombardeó nuevos objetivos en Líbano este jueves, poniendo aún más en peligro el alto el fuego en Medio Oriente después de que sus mayores ataques de la guerra contra su vecino dejaran más de 250 muertos y amenazaran con hacer fracasar desde el inicio la tregua impulsada por Donald Trump.
Se esperaba que negociadores iraníes partieran más tarde ese mismo día hacia Pakistán para las primeras conversaciones de paz del conflicto, donde se reunirían el sábado con una delegación encabezada por el vicepresidente estadounidense JD Vance.
Sin embargo, no había señales de que Irán hubiera levantado su bloqueo del Estrecho de Ormuz, que provocó la mayor disrupción en el suministro energético global de la historia. Teherán afirmó que no habrá acuerdo mientras Israel continúe atacando Líbano.
La escasez de oferta llevó el precio del petróleo físico que pagan las refinerías europeas y asiáticas a niveles récord cercanos a los u$s 150 por barril, con valores incluso más altos en productos como el combustible para aviones.
Israel, que invadió Líbano el mes pasado en paralelo con la guerra contra Irán para desmantelar al grupo armado Hezbollah —aliado de Teherán—, sostiene que sus operaciones allí no están cubiertas por el alto el fuego anunciado el martes por Trump.
Washington también señaló que Líbano no está incluido en la tregua, pero Irán y Pakistán, que actuó como mediador, aseguran que sí formaba parte explícita del acuerdo.
Varios países, incluidos aliados clave de EE.UU. como Reino Unido y Francia, sostuvieron que la tregua debería extenderse a Líbano y condenaron los ataques israelíes.
Israel dice haber matado a un familiar de líder de Hezbollah
El ejército israelí afirmó haber matado al sobrino del secretario general de Hezbollah, Naim Qassem, quien se desempeñaba como su secretario personal, y haber atacado cruces fluviales utilizados por el grupo.
Israel bombardeó los suburbios del sur de Beirut cerca de la medianoche y al amanecer, además de atacar localidades en el sur del país durante la mañana del jueves, según medios estatales libaneses.
Por su parte, Hezbollah —que inicialmente había indicado que pausaría los ataques en línea con la tregua— anunció que los reanudaba y disparó en varias ocasiones contra territorio israelí y fuerzas desplegadas en el sur de Líbano.
Equipos de rescate trabajaban durante la noche en todo el país para salvar a personas heridas atrapadas bajo los escombros, tras ataques que impactaron zonas densamente pobladas sin las advertencias habituales a civiles.
“Este es mi lugar, mi casa. Viví aquí más de 51 años. Todo está destruido”, dijo Naim Chebbo, mientras limpiaba los restos de su vivienda en Beirut.
“Lo que ocurrió ayer fue una grave violación”, declaró el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Saeed Khatibzadeh, a la BBC. “Fue una catástrofe que podría derivar en algo aún peor”.
Tensiones internas y presión global
Dentro de Irán, donde el cese de seis semanas de ataques aéreos entre EE.UU. e Irán fue presentado como una victoria, grandes multitudes participaron en actos por los 40 días de luto del líder supremo Ali Khamenei, fallecido el primer día del conflicto.
La televisión estatal mostró movilizaciones en Teherán, Kermanshah, Yazd y Zahedan, con manifestantes portando banderas iraníes y retratos de Khamenei y su hijo Mojtaba.
En Shiraz se realizó el funeral de Majid Khademi, jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, muerto en un ataque israelí a principios de la semana.
El petróleo físico se dispara
Aunque los contratos futuros de petróleo para mayo o junio —referencias globales— bajaron tras el anuncio de la tregua por expectativas de normalización del suministro, el precio del crudo físico se disparó a niveles récord.
Las refinerías enfrentan dificultades para cubrir la demanda, con cerca de una quinta parte del suministro global afectado durante más de seis semanas.
Trump, que anunció la tregua poco antes de un ultimátum a Irán para reabrir el estrecho, amenazó con nuevos ataques si no se cumple.
Aunque declaró victoria, Washington no logró los objetivos iniciales del conflicto: eliminar la capacidad de Irán de atacar a sus vecinos, desmantelar su programa nuclear y generar condiciones para un cambio de régimen.
Irán aún conserva misiles, drones y más de 400 kg de uranio altamente enriquecido, y sus autoridades se mantienen en el poder sin señales de oposición organizada.
Además, demostró su capacidad de controlar el Estrecho de Ormuz, pese a la fuerte presencia militar estadounidense en la región.
Las disputas de fondo siguen sin resolverse, con posiciones enfrentadas que podrían definir el futuro de Medio Oriente por generaciones.

