TOKIO.— Los inversores individuales en Japón están aumentando sus compras de bonos del gobierno (JGBs) al ritmo más acelerado en 18 años, impulsados por la suba de los rendimientos que hace que estos activos resulten más atractivos para los hogares que buscan protegerse del impacto de una inflación persistente.
Según el informe trimestral de flujos financieros del Banco de Japón (BOJ) publicado este viernes, el valor de los bonos del gobierno japonés en manos de personas físicas aumentó un 17,1% interanual al cierre de marzo, encadenando nueve trimestres consecutivos de subas.
Los datos reflejan una tendencia cada vez más marcada de los hogares japoneses a buscar activos seguros, ante el deterioro del valor del efectivo provocado por la inflación. El incremento en los rendimientos de los bonos se suma como incentivo adicional, justo cuando el BOJ evalúa el momento adecuado para volver a subir las tasas de interés.
Los rendimientos de los bonos a 10 años de referencia en Japón se han mantenido por encima del 1% de forma sostenida en lo que va del año, algo que no ocurría desde hace más de una década. En contraste, la tasa promedio para un depósito bancario tradicional fue de apenas 0,182% este mes, según datos del BOJ.
La semana pasada, el banco central anunció un plan para desacelerar el ritmo de reducción de sus compras de bonos a partir del año próximo. A pesar de haber comenzado con el ajuste cuantitativo el verano pasado, el BOJ aún posee más del 50% del mercado de deuda. Su intento de reducir esa participación ha despertado dudas sobre quién podría —o estaría dispuesto a— cubrir ese vacío de demanda.
Esa preocupación empujó en mayo los rendimientos de los bonos superlargos a máximos históricos, lo que llevó al Ministerio de Finanzas a tomar la inusual decisión de revisar su plan de emisiones apenas unos meses después del inicio del nuevo año fiscal.
A comienzos de junio, el Ministerio resolvió recortar la emisión de bonos a muy largo plazo e incrementar la colocación de títulos de menor duración, enfocándose en los inversores individuales, dado que su participación en el mercado aún es reducida y ofrece margen de crecimiento.
El valor total de los bonos en manos de individuos alcanzó los 15,9 billones de yenes (109.000 millones de dólares), lo que representa el 1,5% del mercado total excluyendo letras del Tesoro, según el informe publicado este viernes.

