PYONGYANG.- El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, aseguró que no ve motivo alguno para seguir congelando su programa nuclear y sus pruebas con misiles de largo alcance, tal y como acordó hacer el año pasado en su negociación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Asimismo, el dictador norcoreano anunció que que pronto presentará al mundo “una nueva arma estratégica”, sobre la que no ofreció más detalles. En sus declaraciones, difundidas este miércoles por medios estantes norcoreanos, ha dejado abierta sin embargo la puerta a la diplomacia, presionando a Estados Unidos a cambiar sus políticas.
Asimismo, el gobernante anunció el desarrollo de equipos estratégicos como parte de su plan autodefensivo, al fustigar el empeño de Estados Unidos de aplicar la fuerza, informaron sus agencias periodísticas.
Según la agencia KCNA, en un futuro cercano el mundo verá un nuevo armamento diseñado por científicos nacionales para garantizar la protección de la soberanía y mantener bajo control las presiones políticas externas.
El mandatario recordó que Pyongyang tomó la iniciativa de cerrar sus instalaciones atómicas y frenar las pruebas nucleares y de misiles en un intento por construir la confianza con Washington en los últimos dos años, pero la otra parte respondió con ejercicios militares con Corea del Sur y más sanciones.
“Bajo esa condición no hay razones para que sigamos honrando nuestro compromiso unilateralmente, Estados Unidos solo persigue sus intereses políticos y diplomáticos mientras desperdicia tiempo diálogos y negociaciones, y mantiene las sanciones”, indicó.
Por su parte, Antonio Guterres, secretario general de la ONU, está preocupado por la intención de Corea del Norte de poder fin a la moratoria sobre las pruebas nucleares y de misiles, dice la declaración de su portavoz, Stéphane Dujarric.
“El secretario general está profundamente por las declaraciones de Corea del Norte que demuestran el fin de la moratoria sobre pruebas nucleares y de misiles”, die la declaración de Dujarric.
Según el comunicado, Guterres espera que las pruebas no se reanuden.
“La no proliferación sigue siendo la base fundamental de la seguridad nuclear nuclear y debe ser preservada”, destaca el texto.

