WASHINGTON — La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió que tras encadenar múltiples crisis en los últimos años, la comunidad internacional debe construir cimientos capaces de resistir perturbaciones económicas que ahora son más frecuentes y sistémicas.
«Me preocupa que todavía no estemos asimilando del todo que así es como va a ser el mundo», señaló Georgieva. «No vamos a llegar a un punto en el que los impactos desaparezcan». La economista búlgara, al frente de la institución desde 2019, ha gestionado la respuesta financiera global ante la pandemia de COVID-19, la guerra en Ucrania, las tensiones arancelarias y el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio.
El organismo cuenta actualmente con una capacidad de préstamo cercana al billón de dólares para sus 191 países miembros.
El desafío de la inteligencia artificial y la globalización
Una de las grandes transformaciones en curso es la expansión de la inteligencia artificial (IA) y su impacto directo en los mercados laborales locales. Georgieva admitió que las instituciones globales, incluido el FMI, fallaron en el pasado al no prever las desigualdades derivadas de la globalización, las cuales destruyeron el empleo en numerosas comunidades locales.
«La economía mundial mejoró en su conjunto, pero muchas comunidades quedaron vacías porque sus empleos desaparecieron y no se les prestó suficiente atención», reconoció. «Lo que tengo un enorme interés en evitar es que se repita la misma historia con la inteligencia artificial«. El fondo actualizará sus perspectivas de crecimiento mundial el próximo mes de julio.
Evaluación económica de Rusia y apoyo a Ucrania
El FMI mantiene bajo análisis la reanudación de su revisión económica anual de Rusia —conocida como Artículo IV—, suspendida tras la invasión a Ucrania. La iniciativa generó rechazo entre varios países de la Unión Europea, quienes argumentaron que el diálogo técnico legitimaría los esfuerzos del Kremlin por evadir las sanciones internacionales.
«Decidimos retrasarlo. Necesitamos recopilar datos sobre comercio, importación y exportación, y Rusia se mostró muy reacia a facilitarlos», explicó la directiva, añadiendo que la evaluación se retomará en el futuro sin precisar una fecha. Paralelamente, el organismo mantiene su respaldo financiero a Kiev condicionado a reformas estructurales, mediante dos programas que suman 15.600 millones de dólares en 2023 y 8.100 millones de dólares adicionales este año.

