BUENOS AIRES.— El 29 de septiembre, un avión estadounidense descendió en la Pampa del Leoncito, en el departamento Calingasta, San Juan. El aterrizaje, ocurrido en un área declarada Monumento Natural Provincial y Sitio Histórico Provincial, encendió una cadena de pedidos de informes en todos los niveles institucionales: primero en el Concejo Deliberante de Calingasta, luego en la Legislatura provincial y finalmente en el Congreso de la Nación.
Detrás de lo que en principio parece un incidente diplomático menor, asoma un conflicto de mayor escala: la disputa entre Estados Unidos y China por el control de proyectos tecnológicos estratégicos en la región.
Durante la décima sesión ordinaria de la Cámara de Diputados de San Juan, los legisladores peronistas Mario Herrero y Graciela Seva presentaron este jueves un pedido de informe para que el Ejecutivo provincial explique las circunstancias del aterrizaje.
El texto —que ya tomó estado parlamentario y fue girado a la Comisión de Justicia— exige precisiones sobre once puntos: si el gobierno local fue notificado oficialmente del aterrizaje, cuál fue la identificación de la aeronave, quiénes eran sus ocupantes, qué actividades realizaron en tierra, si hubo autorización formal para el uso del predio y si el avión pertenece a alguna fuerza armada extranjera.
También se solicita saber si el vuelo contó con custodia de fuerzas locales o nacionales, y si existieron comunicaciones previas o posteriores entre autoridades provinciales, municipales o federales sobre el hecho. “Queremos saber si hubo coordinación o si se trató de una irrupción no autorizada en territorio provincial”, explicaron los diputados.
El tema no se limita al ámbito provincial. En Calingasta, el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad un pedido de informe dirigido al Gobierno sanjuanino y a Gendarmería Nacional, luego de que las autoridades municipales reconocieran no tener información precisa sobre el aterrizaje. La inquietud unió a todos los bloques políticos.
A nivel nacional, los diputados Fabiola Aubone, Walberto Allende y Jorge Chica elevaron un pedido similar al Poder Ejecutivo, solicitando que se aclare la naturaleza del vuelo, la identidad de los tripulantes y las autorizaciones emitidas. Los legisladores nacionales quieren saber si la operación tuvo carácter diplomático, técnico o militar, y si se estableció algún contacto con las autoridades locales o provinciales.
Según declaraciones del diputado José Peluc, el avión en cuestión era tripulado por dos pilotos estadounidenses y sobrevoló la zona en una misión preparatoria para la futura visita del embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, designado durante el gobierno de Donald Trump. Peluc afirmó que los tripulantes fotografiaron la zona del radiotelescopio y que el vuelo formaba parte de una misión diplomática técnica.
Sin embargo, la explicación no calmó las sospechas. El paraje donde se produjo el aterrizaje pertenece al entorno del Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO), sede del Radiotelescopio Chino-Argentino (CART), un proyecto conjunto entre el Gobierno de San Juan, la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), el Conicet y la Academia de Ciencias de China, firmado en 2011.
La iniciativa prevé la instalación de una antena de 40 metros para investigaciones en radioastronomía, pero desde su origen fue vista con recelo por Washington, que teme que el equipamiento pueda tener usos estratégicos o de inteligencia.
Durante el gobierno de Mauricio Macri, una delegación estadounidense ya había visitado las instalaciones del complejo astronómico de El Leoncito para interiorizarse sobre el funcionamiento del proyecto. Hoy, el radiotelescopio se encuentra paralizado: los últimos componentes permanecen retenidos en Aduana, según fuentes oficiales, por decisión de la administración nacional.
El nuevo episodio reavivó las tensiones geopolíticas. En momentos en que Argentina intenta equilibrar su vínculo con China y Estados Unidos, la aparición de un avión norteamericano en una zona protegida sin explicación pública completa vuelve a colocar a San Juan en el tablero de la competencia tecnológica global.
Mientras tanto, en la Legislatura local, los diputados esperan que el Ejecutivo responda las once preguntas que podrían aclarar qué hacía un avión estadounidense aterrizando en un área natural restringida, qué tipo de misión cumplía y bajo qué autorización operó.
La versión oficial sostiene que se trató de una inspección técnica diplomática. Pero el silencio de las autoridades, las reservas que rodean al proyecto CART y las versiones cruzadas entre niveles de gobierno mantienen abierto el misterio.
En San Juan, el caso dejó una certeza: el vuelo que tocó tierra en El Leoncito no solo alteró la quietud de la cordillera, sino que volvió a poner a la provincia en el centro de una disputa global que se libra, cada vez más, en territorio argentino.

