WALL STREET.— Se espera que los bancos centrales aceleren sus compras de oro, ayudando a que los precios se recuperen hacia fin de año, según Goldman Sachs.
Las compras oficiales promediarían 60 toneladas mensuales durante 2026, según los analistas Lina Thomas y Daan Struyven en un informe fechado el 15 de mayo. Bajo un marco revisado para estimar la acumulación, el promedio móvil de compras a 12 meses se ubicó en 50 toneladas en marzo, frente a una estimación previa de 29 toneladas.
Para los bancos centrales existe un “fuerte interés estructural en el oro”, y los recientes desarrollos geopolíticos probablemente refuercen la necesidad de diversificación, señalaron los analistas, citando una encuesta interna sin brindar mayores detalles.
El oro tuvo dificultades desde el estallido de la guerra en Oriente Medio, ya que el alza de los costos energéticos elevó las presiones inflacionarias a nivel global, reduciendo las probabilidades de que los bancos centrales relajen su política monetaria. Sin señales claras del fin del conflicto, los mercados globales de bonos sufrieron fuertes ventas, generando presión sobre el oro, que no paga rendimiento.
La evaluación de Goldman sobre la actividad de los bancos centrales llega después de un informe optimista del World Gold Council, que estimó compras por 244 toneladas en el primer trimestre, frente a 208 toneladas en los tres meses previos.
El oro al contado cotizaba por encima de u$s4.545 la onza este lunes, frente al récord cercano a u$s5.600 alcanzado a fines de enero. Goldman mantuvo una proyección alcista que prevé un avance hasta u$s5.400 la onza hacia fin de año, en línea con recientes estimaciones similares de UBS Group y ANZ Group Holdings.
Aun así, Goldman se mostró cauteloso en el corto plazo. El oro es “una fuente natural de liquidez si los inversores privados enfrentan necesidades de efectivo, por ejemplo, si los mercados accionarios caen en medio de tasas más altas y expectativas de menor crecimiento”, explicaron los analistas.
La metodología de Goldman para estimar las compras de bancos centrales se basaba parcialmente en supuestos construidos a partir de flujos observados en datos comerciales del Reino Unido. Esa metodología fue actualizada porque esas cifras podrían “ya no reflejar completamente” los cambios recientes, indicaron.
Entre los bancos centrales, el People’s Bank of China fue el que más oro compró en abril en más de un año, aumentando sus reservas en 260.000 onzas troy. Fue el decimoctavo mes consecutivo de compras, igualando la racha iniciada a fines de 2022.

