TAIPÉI.— “Que vuelen pájaros, no misiles”, dijo este jueves en Shanghái la líder opositora taiwanesa Cheng Li-wun, en un llamado a la paz, mientras legisladores oficialistas en Taipéi expresaban su enojo porque su partido no participó en discusiones clave sobre el presupuesto de defensa.
Cheng, presidenta del principal partido opositor de Taiwán, el Kuomintang (KMT), se encuentra en China en lo que definió como una misión de “paz” para reducir tensiones, en un contexto en el que Pekín incrementó la presión militar sobre la isla, que considera parte de su territorio.
China se niega a dialogar con el presidente taiwanés Lai Ching-te, a quien califica de “separatista”. El gobierno de Lai instó a Cheng a exigir a China que detenga sus amenazas y sostuvo que Pekín debería entablar diálogo con el gobierno democráticamente electo en Taipéi.
En declaraciones a periodistas en el puerto de Yangshan, en Shanghái, Cheng evocó una metáfora de antiguos marineros nórdicos que describían el mar como “el camino de la ballena”.
“Estas palabras están dichas con humildad y son completamente correctas. En el cielo deberían volar pájaros, no misiles. En el agua deberían nadar peces, no buques de guerra”, afirmó, en comentarios transmitidos en vivo por la televisión taiwanesa.
Cheng, quien viajará más tarde a Pekín con la posibilidad de reunirse con el presidente chino Xi Jinping, también citó en inglés un fragmento del poema de la Primera Guerra Mundial “In Flanders Fields”.
“Quizás no pudimos dar paz a nuestros antepasados, pero aún podemos dársela a la gente de hoy y del futuro”, señaló.
En Taipéi, legisladores del gobernante Democratic Progressive Party (DPP) criticaron al KMT por ausentarse de las discusiones parlamentarias sobre un plan estancado para aumentar en u$s 40.000 millones el gasto en defensa.
“No posterguen esto deliberadamente por la reunión con Xi Jinping. No lo vinculen con los comunistas chinos”, dijo Chen Kuan-ting, del comité de defensa y asuntos exteriores.
Ni China ni el KMT confirmaron un eventual encuentro entre Cheng y Xi.
El KMT respondió que la visita de Cheng “no tiene ninguna relación” con el presupuesto de defensa y sostuvo que apoya el gasto, pero no firmará “cheques en blanco”.
Por su parte, el Consejo de Asuntos Continentales de Taiwán expresó su esperanza de que Cheng inste a China a detener el hostigamiento militar y respetar el derecho del pueblo taiwanés a decidir su futuro.
Pese a la visita de Cheng, Pekín mantuvo su actividad militar diaria alrededor de Taiwán. El Ministerio de Defensa taiwanés informó que en las últimas 24 horas detectó seis aviones militares y ocho buques de guerra chinos en las cercanías de la isla.
“Los hechos demuestran que la amenaza militar del Partido Comunista chino contra Taiwán se está intensificando”, afirmó la legisladora Michelle Lin.
“Cheng lleva dos días de visita y, aun así, China sigue con un cuchillo en la garganta de Taiwán”, agregó.
El presidente Lai reiteró su disposición a dialogar con Pekín, aunque rechaza sus reclamos de soberanía y sostiene que solo el pueblo taiwanés puede decidir su futuro.

