TEHERÁN.— La frágil tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán mostró nuevas señales de tensión el viernes, a un día de que ambas partes negocien en Pakistán, mientras Washington acusó a Teherán de incumplir compromisos sobre el Estrecho de Ormuz e Israel atacó Líbano, acciones que Irán considera una violación del acuerdo.
No hubo señales de que Irán esté levantando su bloqueo casi total del estrecho, que provocó la mayor disrupción de la historia en el suministro global de energía. Teherán señaló los continuos ataques de Israel sobre Líbano —incluidos los más intensos de la guerra el miércoles— como un punto clave de conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en redes sociales el jueves por la noche que Irán está haciendo “un muy mal trabajo” al permitir el paso de petróleo por el estrecho. “¡Ese no es el acuerdo que tenemos!”.
En otra publicación, aseguró que el flujo de petróleo se reanudará, sin precisar qué medidas podría tomar Estados Unidos.
En las primeras 24 horas del alto el fuego —anunciado por Trump el martes— solo un buque de productos petroleros y cinco cargueros de granel seco atravesaron el estrecho, que normalmente transporta cerca de un quinto del petróleo y gas natural licuado del mundo y registra el paso de unos 140 barcos por día en tiempos normales.
El ejército israelí informó que atacó el viernes por la mañana diez lanzadores en Líbano que habían disparado cohetes hacia el norte de Israel el jueves por la noche, y que el grupo armado aliado de Irán, Hezbollah, lanzó un misil hacia territorio israelí, lo que activó las sirenas antiaéreas.
El misil fue interceptado, según informó The Times of Israel. Hezbollah aseguró que había apuntado a infraestructura militar israelí en la ciudad de Haifa.
Estados Unidos e Israel sostienen que la tregua no incluye a Líbano, país que Israel invadió el mes pasado —en paralelo con la guerra contra Irán— para desmantelar a Hezbollah.
Sin embargo, Irán y Pakistán —que actuó como mediador— aseguran que Líbano sí forma parte explícita del acuerdo. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, quien encabezaría la delegación iraní frente al vicepresidente estadounidense JD Vance, afirmó en redes sociales que Líbano y el resto del “eje” de aliados regionales de Irán son partes inseparables de cualquier alto el fuego.
En un mensaje desafiante, el líder supremo iraní, Ayatollah Mojtaba Khamenei, advirtió el jueves que Irán tomará represalias por la guerra.
“No dejaremos sin castigo a los agresores criminales que atacaron nuestro país. Exigiremos compensación por cada daño causado”, afirmó.
El acuerdo de tregua por dos semanas, mediado por Pakistán, se alcanzó pocas horas antes de un plazo límite que, según Trump, habría desencadenado ataques estadounidenses contra centrales eléctricas y puentes en Irán, así como la destrucción de “toda una civilización”.
En Pakistán, las autoridades se preparaban para la primera ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán el sábado, con el objetivo de resolver el conflicto iniciado el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
Irán presentó el miércoles una propuesta de diez puntos para resolver la guerra, que incluye mantener el control del Estrecho de Ormuz, el reconocimiento de su derecho al enriquecimiento nuclear, el levantamiento de sanciones y el fin del conflicto, incluyendo el frente contra Hezbollah en Líbano.
Si bien afirmó que Israel continuará atacando a Hezbollah, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cuyo gobierno había rechazado el mes pasado una oferta de diálogo directo con Líbano, indicó el jueves que dio instrucciones para iniciar conversaciones de paz lo antes posible, que incluirían el desarme de Hezbollah.
“Las negociaciones se centrarán en el desarme de Hezbollah y en el establecimiento de relaciones pacíficas entre Israel y Líbano”, señaló.
Un alto funcionario libanés indicó a Reuters que el país pasó el último día intentando lograr un alto el fuego temporal que permita avanzar hacia negociaciones más amplias con Israel, en lo que describió como “una vía paralela, pero con el mismo modelo” que la tregua entre Estados Unidos e Irán.
Israel se preparaba para reducir la intensidad de sus ataques en Líbano, según un alto funcionario israelí. Medios estadounidenses informaron que Trump le pidió a Netanyahu que actúe con un perfil más bajo en ese frente.
Otro funcionario israelí indicó que las conversaciones con Líbano podrían comenzar la próxima semana en Washington. Un funcionario del Departamento de Estado confirmó que Estados Unidos será anfitrión de ese encuentro para “discutir las negociaciones en curso sobre el alto el fuego”.
Por su parte, el legislador de Hezbollah Ali Fayyad afirmó en un comunicado el jueves que el grupo rechaza negociaciones directas con Israel y que el gobierno libanés debería exigir un alto el fuego como condición previa para avanzar.

