BRUSELAS.—La Unión Europea se prepara para reforzar su cooperación con otros países afectados por los aranceles de Donald Trump, tras una nueva ola de amenazas comerciales contra el bloque y otros socios de Estados Unidos, según personas con conocimiento del tema.
Los contactos incluirían a países como Canadá y Japón, y podrían contemplar posibles acciones coordinadas, indicaron las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato por tratarse de deliberaciones privadas.
El movimiento se produce mientras las negociaciones entre la UE y EE.UU. avanzan lentamente y siguen estancadas en varios puntos, como los aranceles a productos agrícolas y automóviles. Los Estados miembros fueron informados sobre el estado de las conversaciones el domingo.
El lunes, la comisaria europea de Competencia, Teresa Ribera, declaró que el bloque busca profundizar acuerdos comerciales con India y otros países de la región Asia-Pacífico.
“Tenemos que explorar hasta dónde y qué tan profundo podemos llegar en la región del Pacífico con otros países”, dijo Ribera en una entrevista con Bloomberg TV desde Pekín, donde participa en reuniones centradas en el clima con autoridades chinas. Subrayó que continúan las negociaciones comerciales con India, las cuales se espera concluir antes de fin de año.
El día anterior, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que la UE extenderá hasta el 1 de agosto la suspensión de las contramedidas comerciales contra EE.UU. para dar margen a nuevas conversaciones. Las medidas habían sido adoptadas en respuesta a los aranceles previos impuestos por Trump al acero y aluminio, y estaban previstas para reactivarse la medianoche del martes.
“Al mismo tiempo, seguiremos preparando más contramedidas para estar completamente listos”, dijo von der Leyen a periodistas en Bruselas, reiterando la preferencia del bloque por una “solución negociada”.
La lista actual de contramedidas afectaría unos €21.000 millones (US$24.500 millones) en bienes estadounidenses. La UE también tiene lista otra tanda por unos €72.000 millones, además de controles a exportaciones, que podría presentar a los Estados miembros tan pronto como este lunes, según las fuentes.
Von der Leyen añadió que el Instrumento Anticoercitivo (ACI) —la herramienta comercial más poderosa del bloque— no se aplicará por el momento.
“El ACI fue creado para situaciones extraordinarias”, explicó. “Y aún no hemos llegado a ese punto”.
En redes sociales, el presidente francés Emmanuel Macron pidió acelerar los preparativos de contramedidas creíbles, incluido el ACI, si no se alcanza un acuerdo antes del 1 de agosto.
El canciller alemán Friedrich Merz advirtió el domingo por la noche que unos aranceles del 30% golpearían “en el corazón” a los exportadores alemanes, y que sería crucial hallar una solución negociada.
“Eso requiere dos cosas: unidad dentro de la Unión Europea y mantener líneas de comunicación claras con el presidente estadounidense”, dijo Merz a la cadena ARD.
Según economistas de Goldman Sachs Group Inc., entre ellos Sven Jari Stehn, la propuesta de aranceles del 30%, sumada a los aranceles sectoriales existentes y a un posible gravamen sobre bienes críticos, elevaría la tasa efectiva de aranceles de EE.UU. a la UE en 26 puntos porcentuales. De implementarse y mantenerse, esto reduciría el PBI de la eurozona en un 1,2% acumulado hasta fines de 2026, con la mayor parte del impacto aún por venir.

