BRUSELAS.— La Unión Europea (UE) anunció que responderá «de manera proporcional» a cualquier arancel que imponga el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario ha amenazado con aumentar los gravámenes sobre las importaciones no solo de economías rivales como China, sino también de aliados comerciales como México, Canadá y la propia UE.
Varis Dombrovskis, comisario europeo de Comercio, aseguró que los países miembros están preparados para defender tanto sus valores como sus derechos si es necesario. «Si debemos proteger nuestros intereses económicos, lo haremos de forma proporcionada», afirmó en una entrevista para CNBC durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
Desde su investidura, Trump ha intensificado su retórica arancelaria, aunque no cumplió su promesa de implementarlos el primer día de su mandato.
Ahora, proyecta imponer, a partir del 1 de febrero, un arancel del 25% a productos importados desde Canadá y México, argumentando que ambos países permiten la entrada de grandes cantidades de personas y fentanilo a Estados Unidos. Además, considera un arancel del 10% para China.
En cuanto a Europa, Trump declaró que la UE ha sido «muy mala» con su país y advirtió que los aranceles son la única vía para alcanzar lo que considera justicia comercial. También condicionó evitar medidas punitivas a que los países europeos incrementen sus compras de petróleo y gas estadounidense.
No obstante, Dombrovskis subrayó que Estados Unidos y la UE son aliados estratégicos, con intereses geopolíticos y económicos comunes. Pese a las amenazas, expresó que ambas partes están trabajando en una solución pragmática para evitar el impacto negativo en el crecimiento mundial, que podría reducirse hasta un 7% del PIB según estimaciones del FMI.
La UE enfatiza la importancia de mantener la relación comercial con Estados Unidos, descrita como la más integrada del mundo. En 2023, el bloque exportó bienes por valor de más de 502.000 millones de euros e importó productos por más de 340.000 millones, generando un superávit.
Por su parte, líderes europeos como Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, han adoptado un tono más crítico. En Davos, Sánchez calificó los aranceles como un «juego de suma cero» que no beneficia a ninguna de las partes y destacó la necesidad de fortalecer los lazos transatlánticos.
Mientras tanto, Trump asegura que los aranceles traerán beneficios económicos a Estados Unidos. Según él, generarían ingresos federales significativos y atraerían de vuelta a empresas que trasladaron sus operaciones al extranjero. En un mitin en Washington D.C., declaró que estas medidas harán al país «más rico que nunca».

