BRUSELAS.- La Unión Europea, en conjunto con le Eurocámara, fijó un nuevo objetivo de eficiencia energética: lograr un 32,5% para el 2030.
Además acordaron establecer los mecanismos de trabajo para el proyecto de la Unión de la Energía y crear un marco en el cuál los Estados puedan operar y cumplir con los objetivos europeos.
Los países estarán obligados a incrementar su ahorro energético un 0,8% anual durante el periodo 2021-2030, para así impulsar la renovación de edificios y el uso de tecnologías eficientes. También, cada diez años, cada Estado deberá presentar un plan nacional integral de energía y clima. El primero de estos plazos se entregará el 31 de diciembre de 2019.
Por otro lado, los países también deberán destinar un presupuesto a ayudar a los clientes más vulnerables, como los afectados por la pobreza energética.
La Comisión Europea regulará estos procedimientos y seguirá de cerca su cumplimiento. El vicepresidente de la Comisión para la Unión de la Energía, Maros Sefcovic, dijo que esta nueva forma de llevar la cosas «reforzará la transparencia para beneficio de todos los actores e inversores, en particular. Simplificará la monitorización y notificación de las obligaciones bajo la Unión de la Energía, priorizando la calidad sobre la cantidad».


