MUNDO.- El pasado “lunes negro” hizo caer a los mercados bursátiles como nunca desde la crisis financiera de 2008, la pandemia del COVID-19 tiene de rodillas a la economía mundial.
Las bolsas de las veinte principales economías del planeta (G20) registraron una ceñida media del 19%, arrastradas por el desplome del precio del petróleo y la pandemia de coronavirus.
China, que comienza a recuperarse del coronavirus, mostró el mayor grado de resilencia.
Uno de los principales selectivos bursátiles, el Shanghai Composite, descendió un 7,1% desde el 6 de marzo y ronda el nivel de los 2.826 puntos en relación con los 3.042 el 6 de marzo. Mientras que índice saudí, el Tadawaul, bajó un 9,2% de 7.004 a 6.357 puntos.
Sin embargo, el batacazo fue mucho más sensible en las Bolsas de: México (-13,5%), Johannesburgo (-14,9%), Estambul (-16,1%), y Seúl (-16,8%).
Asimismo, terminaron en rojo las bolsas en Argentina (-21,0%), India (-19,1%) y en Australia (-18,6%).
Los índices europeos se vieron más afectados durante la semana pasada: el FTSE 100 británico registró un desplome del 20,9%; el DAX alemán, del 22,0%; y el CAC 40 francés, del 23,4%. En Canadá durante estos siete días el S&P/TSX canadiense descendió un 24,0% en estos siete días.
Entre las economías del G20, Italia fue la que sufrió el mayor desplome en su índice FTSE que fue del 29.2%. Seguido por Brasil y Rusia, cuyos Bovespa y RTS se dejaron, respectivamente, un 28,6% y un 25,5% desde el viernes pasado.
Ante la propagación de la pandemia, las multinacionales comienzan a avisar que la crisis sanitaria perjudicará sus resultados y las bolsas continúan descendiendo.

