BEIRUT.— Líbano anunció un alto el fuego parcial entre Hezbollah e Israel, en lo que representaría una desescalada limitada de un conflicto que dejó miles de muertos y agravó la guerra más amplia entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Según la embajada libanesa en Washington, el acuerdo no pondría fin al conflicto en el país. Sin embargo, establece que Israel deberá abstenerse de lanzar ataques sobre Beirut y los suburbios controlados por Hezbollah, mientras que el grupo respaldado por Irán suspendería sus ataques contra territorio israelí.
A pesar del anuncio, las hostilidades en el sur del Líbano —invadido por Israel en marzo— continuaron durante la noche del lunes. En las primeras horas del martes, el ejército israelí informó que interceptó dos proyectiles lanzados desde Líbano hacia el norte de Israel y aseguró que no hubo heridos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien fue el primero en anunciar el acuerdo, afirmó que Hezbollah, a través de intermediarios, prometió no atacar a Israel. Ningún presidente estadounidense había hablado antes con Hezbollah, directa o indirectamente, ya que Washington considera al grupo una organización terrorista.
Trump también aseguró que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aceptó retirar cualquier tropa que estuviera preparándose para atacar Beirut.
Sin embargo, tras el anuncio de Trump, Netanyahu aclaró que Israel continuará con sus operaciones militares en el sur del Líbano, donde las fuerzas terrestres avanzan hacia el río Zaharani, la incursión israelí más profunda en territorio libanés en 25 años.
El legislador de Hezbollah Hassan Fadlallah afirmó que la milicia respaldaría un alto el fuego completo en todo el Líbano como paso previo a la retirada de las tropas israelíes, aunque no precisó si el grupo dejará de atacar territorio israelí.
Por su parte, el gobierno libanés informó que buscará ampliar el acuerdo de cese del fuego durante conversaciones con Israel previstas para el miércoles en Washington.
Eso podría abrir la puerta a nuevos intentos para terminar con la guerra de tres meses iniciada tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Las negociaciones permanecen estancadas desde hace semanas bajo una tregua frágil, ya que las partes no logran acordar un marco inicial para conversaciones de paz.
La guerra entre Israel y Hezbollah estalló el 2 de marzo como una derivación del conflicto más amplio en Medio Oriente y desde entonces quedó completamente entrelazada con él.
Irán insiste en que cualquier acuerdo para terminar la guerra debe incluir el fin de los ataques israelíes en Líbano, mientras que Estados Unidos sostiene que ambos conflictos deben tratarse por separado.
“El alto el fuego entre Irán y Estados Unidos es inequívocamente un alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano”, afirmó el canciller iraní Abbas Araqchi en un comunicado.
Irán amenaza con romper las negociaciones
Medios estatales iraníes informaron este lunes que Teherán suspendió las negociaciones indirectas de paz con Estados Unidos y que incluso podría poner fin al alto el fuego vigente desde comienzos de abril debido a la guerra en Líbano.
No hubo confirmación oficial inmediata por parte de funcionarios iraníes, mientras que Trump declaró ante NBC que no había recibido comunicación alguna desde Irán. Además, en una entrevista con CNBC, aseguró que las conversaciones de paz “empezaron a volverse muy aburridas” y afirmó que no le importa si terminan.
“Realmente no me importa en absoluto”, dijo Trump.
Desde mediados de marzo, Trump viene asegurando repetidamente que está cerca de firmar un acuerdo de paz, aunque todavía no logró concretarlo. Incluso bajo el alto el fuego, Irán y Estados Unidos intercambiaron ataques varias veces durante la última semana.
Mientras tanto, el jefe de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní, Esmaeil Qaani, amenazó con ampliar el bloqueo marítimo desde el estrecho de Ormuz hacia Bab el-Mandeb, otro punto estratégico ubicado en la entrada del Mar Rojo.
Irán ya restringió fuertemente el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, una región por donde antes de la guerra circulaba cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo, impulsando con fuerza los precios internacionales de la energía.
De hecho, el petróleo subió 4% este lunes ante la escalada de tensiones geopolíticas.

