BÉLGICA.- A causa de la falta de compromiso político del gobierno de Ankara, el Tribunal de Cuentas de la Unión Europea (UE) alertó que la continuidad de los fondos del Instrumento Estructural de Adhesión (ISPA) concedidos a Turquía están en riesgo.
Desde 2007 y hasta 2020 Ankara recibiría dinero por parte de la Comisión, con el fin de que ciertos objetivos se cumplan. La CE Publicó un informe titulado «Asistencia de preadhesión a la UE de Turquía: resultados escasos hasta ahora», dónde expusieron las falencias y además pusieron en duda seguir financiándolos durante los tres años restantes.
«Los fondos están dirigidos a las áreas donde más se necesitan, pero no han cumplido sus objetivos en materias como la imparcialidad de la justicia, la lucha contra la corrupción en las altas esferas o la libertad de prensa», indicó el informe del Tribunal de Cuentas de la UE.
Durante el primer periodo, es decir de 2007 a 2014, los objetivos y los plazos se cumplieron, pero en la segunda parte (2014-2020) la efectividad fue quebrantada gracias a una serie de eventos, enumerados en el informe. Entre ellos están las medidas que tomó el Gobierno frente al intento de golpe de Estado de 2016, como la suspensión de 4.000 jueces y fiscales y de 40.000 profesores, o el encarcelamiento de 2.400 profesionales de la judicatura.
Por el momento la financiación seguirá en pie, pero Dennis Wernerus, uno de los auditores que elaboró el informe, alertó que «Si la situación sigue igual en áreas como el Estado de derecho o la libertad de prensa, las expectativas a largo plazo son muy negativas».

