WALL STREET.— Los accionistas de Berkshire Hathaway lamentan la salida del legendario inversor Warren Buffett, pero anticipan que el conglomerado que construyó durante más de 60 años mantendrá su enfoque a largo plazo y su cultura empresarial, aunque también expresan preocupación por la pérdida de su visión y su poder de atracción.
Tras el sorpresivo anuncio de Buffett el sábado, en el que informó que dejará el cargo de director ejecutivo antes de fin de año, accionistas y seguidores de Berkshire aseguraron que la compañía, con sede en Omaha, Nebraska, seguirá en buenas manos una vez que el vicepresidente Greg Abel asuma el liderazgo.
Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre el futuro del conglomerado de 1,16 billones de dólares, que cuenta con 189 empresas operativas, 264 mil millones en acciones y 348 mil millones en efectivo, una vez que el hombre que ha estado tan estrechamente vinculado a la firma se retire. Buffett hizo el anuncio al cierre de la reunión anual de Berkshire, tras varias horas respondiendo preguntas de accionistas. Indicó que el directorio de la empresa se reunirá el domingo para discutir la transición.
«Ha habido una prima sobre Berkshire por Buffett», señaló Mark Malek, director de inversiones en Siebert.NXT. «¿La gente lo seguirá viendo de la misma forma?»
Richard Casterline, programador de Denver, calificó como «algo impactante» enterarse de la salida de Buffett.
“Tengo curiosidad por ver cómo reaccionará la acción el lunes”, dijo. “No creo que (Abel) genere el mismo entusiasmo. No es culpa suya, simplemente es difícil pensar en alguien tan legendario como ellos. Son zapatos difíciles de llenar.”
El «bebé» de Buffett
Aun así, muchos consideran que Abel es el indicado para el cargo. “Este es el ‘bebé’ de Buffett, y él planificó de forma reflexiva y deliberada una sucesión ordenada que no perjudique el valor de la obra de su vida”, sostuvo Daniel Hanson, gestor sénior de cartera en Neuberger Berman. “Tengo plena confianza en el liderazgo de Greg”.
Richard Lancaster, consultor contable de Charlotte, Carolina del Norte, comparó el cambio con la transición en Apple cuando Steve Jobs entregó las riendas a Tim Cook en 2011.
“Son dos personalidades distintas, dos enfoques diferentes”, dijo. “Greg tiene todas las cualidades que Warren valora en un gerente: es muy agudo y está bien informado sobre el entorno empresarial actual y los cambios que traerán las tecnologías disruptivas”.
Bajo el mando de Buffett, la rentabilidad anualizada de las acciones de Berkshire duplicó aproximadamente la del índice S&P 500. La influencia de Buffett era tal que, cada vez que Berkshire revelaba nuevas inversiones en acciones, los precios subían automáticamente, incluso cuando no era él directamente quien hacía las compras.
Algunos analistas creen que Abel podría tener un rol más activo que Buffett en la supervisión de las subsidiarias de Berkshire.
“Abel tendrá que caminar una línea muy fina entre mantener un entorno estilo Buffett y al mismo tiempo dejar su huella”, opinó Cathy Seifert, analista de CFRA Research.
Además, algunos inversores reclaman que Berkshire pague dividendos, algo que no hace desde 1967.
El estilo de Abel
Abel ha insinuado que se avecinan cambios.
Antes del anuncio de Buffett —que, según se supo, tomó por sorpresa a Abel—, el vicepresidente comentó en la reunión anual que sería “más activo, pero con suerte de manera positiva” en la supervisión de las filiales de Berkshire, aunque estas seguirían operando con “mucha autonomía”.
El conglomerado cuenta con negocios diversos como el seguro de autos Geico, el ferrocarril BNSF, numerosas compañías de servicios públicos y energía, una inmobiliaria y marcas minoristas como Dairy Queen, Fruit of the Loom y See’s Candies.
Otro posible cambio es la disposición de Berkshire a desprenderse de empresas que posee, especialmente si tienen un rendimiento deficiente. Aunque Buffett es conocido como un coleccionista de empresas, ha hecho excepciones cuando pierden ventajas competitivas.
En 2019, Berkshire vendió su unidad de seguros de compensación laboral Applied Underwriters y, al año siguiente, se deshizo de su imperio de periódicos, al calificar al sector como “tostado” ante la caída de los ingresos por publicidad.
Desde 2018, los líderes de la mayoría de las empresas de Berkshire reportan a Abel, mientras que las aseguradoras como Geico, General Re y National Indemnity informan al vicepresidente Ajit Jain, lo cual continuará.
Los gerentes elogian a Abel por su capacidad de aprendizaje rápido, pese a dirigir negocios tan diversos como la fabricante de piezas aeronáuticas Precision Castparts, la israelí de herramientas Iscar y la joyería Borsheims.
Cambios drásticos parecen poco probables. El tamaño de Berkshire hace difícil deshacer la obra de Buffett rápidamente o realizar una adquisición transformadora.
“Buffett ha construido una máquina increíble”, expresó Nate Garrison, director de inversiones en World Investment Advisors. “Es algo que resistirá la prueba del tiempo.”
Un legado duradero
Los accionistas aseguran que el legado de Buffett perdurará.
Sameer Naik, arquitecto de software de Omaha, destacó que Buffett enseñó a los inversores a tener paciencia.
“Su mayor legado es darles a los inversores la confianza de que pueden hacerse ricos, más lentamente”, dijo. “Si invertís en las empresas correctas, que entendés, y lo hacés con el tiempo, las cosas buenas llegan”.
Pamela Taylor, de Chicago y dedicada a ventas en el sector tecnológico, dijo que ha estudiado durante años el estilo de inversión de Buffett.
“Su estrategia de comprar y mantener es muy distinta a la técnica de venta rápida que usan otros inversores. Ese será su legado.”
Una cosa que muchos accionistas creen que se reducirá es el tradicional fin de semana anual para accionistas de Berkshire, que atrae a decenas de miles de personas a Omaha para compras y eventos, incluida la reunión anual.
“Es una oportunidad para interactuar con otras personas que comparten el mismo código moral”, comentó Robert O’Connor, médico de familia de Victoria, Columbia Británica. “Es nuestro Coachella.”

