NUEVO MÉXICO.- Un grupo de milicianos detuvo a cientos de personas cerca de la frontera entre Estados Unidos y México, denunció el fiscal general de Nuevo México.
“Mi oficina ha sido informada que esta semana, un grupo armado ha detenido a casi 300 personas cerca de Sunland Park, Nuevo México”, señaló el fiscal general Héctor Balderas en una declaración escrita. “Estas personas no deben intentar ejercer la autoridad reservada para las autoridades”.
Los videos publicados en internet que supuestamente muestran a los inmigrantes retenidos por el grupo Patriotas Constitucionales Unidos y entregados a la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos provocaron una rápida condena y rechazo por parte de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU en inglés) de Nuevo México.
Inmediatamente la organización emitió una carta donde sostiene que “no podemos permitir que los vigilantes racistas y armados secuestren y detengan a las personas que buscan asilo”, dijo la ACLU en una carta a las autoridades estatales denunciado acciones y exhortando al gobierno a intervenir. “Los instamos a que investigue esta conducta atroz e ilegal”.
El diario The New York Times contactó a un portavoz de Patriotas Constitucionales Unidos que dijo que sus acciones eran totalmente legales, “comparando la detención de los migrantes con el arresto verbal de un ciudadano”.
Este grupo paramilitar se define en Facebook como “estadounidenses que creen en la constitución y los derechos de todos los estadounidenses que defenderán sus derecho en unidad y ayudarán a mantener a Estados Unidos a salvo”.
“Estamos aquí para apoyar a la Patrulla Fronteriza y mostrarle al público la realidad de la frontera”, dijo Jim Benvie al Times, señalando que su grupo había acampado cerca del El Paso, Texas durante los últimos dos meses.
Los milicianos “planean permanecer en la frontera hasta que se construya el muro extendido propuesto por el presidente Trump o el Congreso modifique las leyes de inmigración para dificultar que los migrantes soliciten asilo”, aseguró el diario.
Una portavoz de la gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, dijo que las autoridades estatales y locales están investigando el asunto.


