PEKÍN.— La investigación contra el principal general de China llevó la campaña anticorrupción de Xi Jinping al corazón mismo de su círculo de confianza. El objetivo es Zhang Youxia, miembro del Buró Político y número dos de la Comisión Militar Central (CMC), un movimiento que subraya que ni los vínculos personales más estrechos garantizan protección cuando está en juego la lealtad al liderazgo del Partido Comunista.
Especialistas en China señalan que la decisión concentra aún más poder en manos de Xi, vuelve más opaco el ya hermético mando militar y sugiere que un ataque inminente sobre Taiwán es menos probable.
“La caída de Zhang significa que ahora nadie en la cúpula está a salvo”, afirmó Jonathan Czin, del Brookings Institution, quien calificó la investigación de “asombrosa” y de “cambio profundo” en la política china.
La novedad es el alcance: purgas anteriores alcanzaron a figuras con superposición política con Xi, pero sin lazos personales sólidos. Esta vez, la ofensiva cruza lo que analistas describen como el “cinturón de asteroides” del sistema político de Xi. Tanto Xi como Zhang son “príncipes rojos”, hijos de antiguos altos mandos. Zhang, de 75 años, debía retirarse en 2022, pero Xi lo mantuvo en la CMC por un tercer mandato, señal de cercanía.
El Ministerio de Defensa anunció el sábado una investigación contra Zhang —vicepresidente de la CMC— por “graves violaciones de disciplina y ley”. El Ejército Popular de Liberación (EPL) fue uno de los focos de la campaña anticorrupción lanzada por Xi desde 2012: en 2023 alcanzó a la Fuerza de Cohetes (misiles convencionales y nucleares) y, en los últimos años, a dos exministros de Defensa.
Otro alto mando, Liu Zhenli, jefe del Estado Mayor Conjunto de la CMC, también quedó bajo investigación, reduciendo de hecho el órgano de siete miembros a apenas dos, con Xi en la cúspide. “Xi ha desmantelado a la cúpula del EPL como ningún líder antes”, señaló Neil Thomas, de la Asia Society.
Un editorial del diario del EPL celebró la pesquisa y acusó a los generales de violar el “Sistema de Responsabilidad del Presidente”, que concentra la decisión militar suprema en el titular de la CMC —Xi— y formaliza el control absoluto del Partido sobre las Fuerzas Armadas. Para Lyle Morris (Asia Society), invocar esa violación “sugiere que Zhang acumuló demasiado poder fuera del control directo de Xi”.
Aunque no hay pruebas públicas de una lucha interna, el mensaje es político. Para James Char (RSIS, Singapur), el movimiento responde a críticas sobre una campaña selectiva: “Demuestra que ni siquiera un ‘príncipe rojo’ recibe pase libre”, recordó, aludiendo a la caída en 2023 del exministro Li Shangfu, protegido de Zhang, por corrupción en compras militares.
Una cúpula diezmada y señales hacia Taiwán
La purga deja a la mayor fuerza armada del mundo con liderazgo incompleto y sin reemplazos claros. Analistas anticipan que iniciativas de alto nivel —como la expansión del entrenamiento conjunto— podrían desacelerarse hasta que Xi recomponga la CMC, posiblemente tras el Congreso del Partido del próximo año.
China no combate una guerra desde hace décadas, pero endureció su postura en disputas marítimas y sobre Taiwán, con los mayores ejercicios militares alrededor de la isla a fines del año pasado. Aun así, expertos interpretan que la limpieza interna reduce la probabilidad de una escalada inmediata. “Vaciar la cúpula del EPL sugiere que Xi no contempla una gran acción militar contra Taiwán en el corto plazo”, dijo Thomas. “La purga apunta a promover generales más competentes y leales que representen una amenaza mayor en el futuro”.

