MINNEAPOLIS.— Un agente federal de inmigración de Estados Unidos disparó e hirió a un ciudadano venezolano que huía de un control vehicular en Minneapolis, en un nuevo episodio que elevó la tensión por el despliegue de agentes federales militarizados en la principal ciudad de Minnesota.
El Department of Homeland Security (DHS) informó que el tiroteo ocurrió luego de que dos personas atacaran al agente con una pala para nieve y un palo de escoba mientras forcejeaba con el venezolano, a quien las autoridades señalaron como inmigrante en situación irregular. El agente disparó al considerar que su vida estaba en riesgo.
Tras el incidente, se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, con lanzamiento de piedras y fuegos artificiales y el uso de gases lacrimógenos por parte de los agentes. El episodio se produjo una semana después de que un agente del Immigration and Customs Enforcement (ICE) matara a tiros a una ciudadana estadounidense durante otro operativo en la ciudad.
El jefe de la Policía de Minneapolis, Brian O’Hara, pidió a los manifestantes dispersarse para evitar una mayor escalada. El alcalde Jacob Frey rechazó acusaciones del DHS que lo señalan, junto al gobernador Tim Walz, de alentar la resistencia contra ICE. “No podemos responder al caos de Donald Trump con más caos”, afirmó Frey.
Según el DHS, el sospechoso herido y otras dos personas se atrincheraron brevemente en un departamento antes de ser detenidos. Tanto el agente como el venezolano fueron hospitalizados; el estado de este último fue reportado como estable.
La ciudad permanece en máxima tensión desde el inicio de redadas masivas de ICE, con denuncias de arrestos sin orden judicial, uso de fuerza excesiva y perfilamiento racial. El gobierno federal defendió el operativo y anunció el envío de cientos de agentes adicionales, pese a los reclamos de autoridades locales y organizaciones civiles.
Trump sostuvo que los despliegues en ciudades gobernadas por demócratas son necesarios por la falta de cooperación con las políticas migratorias y volvió a amenazar con recortar fondos federales a los estados con ciudades santuario.

